Sólo un día después de haberse liberado el parque Indoamericano de Villa Soldati, el 17 de diciembre del año pasado, en el partido bonaerense de Esteban Echeverría comenzaba una masiva usurpación de un predio privado de 430 hectáreas, lindero con la autopista Riccheri.
Hoy, más de un mes después, ese terreno se encuentra ocupado casi en su totalidad por miles de familias provenientes de distintos puntos del conurbano y hasta incluso de la Capital, que reclaman a las autoridades su expropiación para la construcción de viviendas sociales.
Junto a un grupo de ocupantes, LA NACION recorrió ayer parte de ese predio, donde podía verse todo tipo de construcciones: algunas ya terminadas, de chapa y maderas, con luz eléctrica y familias viviendo allí; otras más precarias, armadas con carpas, lonas o mantas. Los sectores donde aún no se había levantado nada se encontraban todos loteados con cintas.
Por la vasta extensión del predio, que según fuentes policiales comprende 430 hectáreas situadas entre la autopista Riccheri, la calle Huergo y el rectificador del río Matanza, resulta imposible mensurar con exactitud cuánta gente había instalada allí. Sin embargo, La Nacion pudo observar en el mediodía de ayer centenares de personas, en su mayoría mujeres y niños, instalados en sus nuevas viviendas, viajando en vehículos de un lado a otro, armando pequeños comercios o ingresando material para futuras construcciones. Según dijeron en el lugar, la mayoría de los ocupantes varones se encontraban trabajando.
El intendente de Esteban Echeverría, Fernando Gray, explicó a LA NACION que el predio pertenece a una empresa privada cuya razón social es Otto Garde, y que la mayoría de los ocupantes son gente que no pertenece al distrito, que se acercó hasta allí con fines de lucro.
«La empresa dueña del terreno está al día con todos los impuestos: el predio está todo perimetrado, tenía el pasto cortado, prolijo, e incluso contaba con seguridad privada, que al estar desarmada se vio desbordada por los ocupantes; alguno de ellos portaban machetes. El 90% proviene de otros lugares con el fin de vender tierras y no han querido ayuda del municipio», dijo Gray.
El jefe comunal explicó que la empresa propietaria realizó la denuncia de desalojo ante la Justicia. Según fuentes policiales del partido, tras la ocupación de los terrenos se realizó, en primer lugar, la notificación del desalojo pacífico ordenado por la Justicia. Días después, el 27 de diciembre del año pasado, cerca de 400 efectivos policiales se acercaron al predio tomado para concretar el desalojo ordenado por el Juzgado de Garantías 8 de Lomas de Zamora, lo cual se frustró frente a la negativa de liberar el terreno por parte de los ocupantes.
Además, por la venta de tierras, el municipio hizo una denuncia penal, tras la cual resultaron detenidas cinco personas bajo la acusación de asociación ilícita y coacción, entre otros delitos, puntualizó Gray. Fuentes policiales confirmaron que sólo una de ellas, de apellido Chamorro, continúa detenida.
Precisamente, para exigir su liberación, decenas de ocupantes cortaron la circulación vehicular ayer en el Camino de Cintura, a la altura de la calle Salta, en la localidad de Villa Transradio. «Pedimos la liberación de nuestro compañero y queremos una ley de expropiación a favor de los vecinos que ocupan el terreno y para que el Estado realice una planificación urbana ahí», dijo Walter González, uno de los referentes de la toma.
El intendente Gray calificó de «disparate» el pedido de expropiación y aseguró que el desalojo es inminente porque no hay ningún tipo de fundamento jurídico para que esos terrenos estén ocupados. «Ni siquiera es un predio público abandonado, como lo era el Indoamericano, sino que es una propiedad privada», agregó.
Según el jefe comunal, que adelantó que habrá aún más detenidos por el delito de usurpación, son sólo 300 o 400 personas las que ocupan actualmente el predio. De todas maneras, hasta el momento no se realizó un censo, básicamente porque los ocupantes rechazaron la propuesta del municipio en ese sentido.
Si bien Gray asegura que los ocupantes «magnifican el número para llamar la atención», los ocupantes dijeron a La Nacion que son alrededor de 3500 familias las que se encuentran desperdigadas a lo largo de los cientos de hectáreas.
Karen, una auxiliar de enfermería que se desempeña como una de las delegadas de la toma, negó la acusación de que se vendan terrenos desde 2000 hasta 10.000 pesos como se rumoreaba en los alrededores del lugar.
Es más, la mujer aseguró que todos los ocupantes son personas de distintos puntos de la Capital y del conurbano, como Villa Celina y Villa Soldati, o de barrios linderos con el terreno ocupado, que pagan alquileres demasiado altos y que buscan conseguir su casa propia. En definitiva, las mismas motivaciones que adujeron quienes ocuparon el parque Indoamericano, en la Capital.
Ayer, resultaba curioso ver circulando dentro del predio un auto cero kilómetro, un Palio blanco que lucía una reluciente patente iniciada con la letra J. José, dueño desde hace siete años de una quinta ubicada frente al predio, aseguró que al caer la noche, aparecen autos de marcas costosas.
Fuente: La Nación