El ministro de Defensa, Arturo Puricelli, aseguró este mércoles que «la Fuerza Aérea no está involucrada» en el envío de casi una tonelada de cocaína a España, y sostuvo que la única «vinculación» es que el padre de dos de los detenidos, el brigadier José Juliá, «fue jefe del Estado Mayor (del arma) en la década del ’90».
«Acá, a nadie le puede caber la duda de que la Fuerza Aérea no está involucrada en este hecho, ni rozada. Está tocada por la triste circunstancia de que estos personajes indudablemente tuvieron una vinculación con la Fuerza Aérea a partir de la situación de que su padre fue jefe del Estado Mayor en la década del ’90», sostuvo el ministro.
En declaraciones a radio La Red, el ex gobernador de Santa Cruz indicó que «ante la más mínima posibilidad de que haya responsabilidad de personal de la Fuerza con esto, el Gobierno va a ser irreductible en tomar no sólo las conductas que correspondan respecto de la Justicia, sino también para el interior de la fuerza».
Los dichos del ministro fueron realizados un día antes que el juez en lo Penal Económico Alejandro Catania inicie una ronda de declaraciones testimoniales de 18 oficiales de la Fuerza Aérea que se desempeñan en la base de Morón, donde estuvo estacionado el avión que a principios de año llegó a Barcelona con 944 kilos de cocaína.
Mañana a las 8 declarará el vicecomodoro Jorge Tomasoni, quien quedó virtualmente como jefe de la base militar de Morón tras el relevo de su titular, el comodoro Jorge Ayerdi, y luego lo harán cinco oficiales con rango de capitanes y tenientes.
«Vemos con buenos ojos que la Justicia realmente esté muy activa y esté llegando al fondo», dijo Puricelli. «Hay que buscar hasta la última instancia la circunstancia de determinar cualquier responsabilidad y, frente a eso, desde el Ministerio de Defensa vamos a estar atentos a ser los más severos con cualquier tipo de responsabilidad que pudiera haber en cualquier hombre de la Fuerza Aérea», prosiguió.
Para Puricelli, el narcotráfico «es un delito de los más deleznables, diría el más deleznable de todos», por lo que la jefatura de la fuerza «seguirá investigando» si hubo una responsabilidad de algunos de sus miembros.
Agregó que se «está estudiando poner a una persona lo más objetiva posibleen la jefatura de la base para ir analizando todos los temas». La referencia del ministro fue a la primera víctima que se cobró el caso del avión narco: el comodoro Ayerdi, a cargo de la base, dejó su cargo tras declarar como testigo en la Justicia, donde dijo que en noviembre pasado había reforzado los controles en el acceso principal de la aeroestación.
«A nosotros, desde el Ministerio de Defensa, nos afecta (el caso de narcotráfico que se detectó en España) en tanto y en cuanto a veces se confunde y, en vez de hablar de una posible vinculación del personal, se habla de la Fuerza Aérea», dijo Puricelli.
Según Puricelli, «preparar un escondite (dentro de un avión para trasladar casi una tonelada de cocaína) no es una cuestión menor. Nos preocupa dónde pudo haber sido hecho ese tipo de ‘embute’. Se necesita capacidad técnica para hacerse bien. Si eso se ha hecho, hay que ver dónde. Pudo haber sido hecho en Argentina como haber traído el avión con ese tipo de acondicionamiento para utilizarlo para este tipo de delitos».
La Justicia investiga si la droga fue subida en la Argentina o durante la escala de al menos una hora que el avión Challenger 604 hizo en Cabo Verde para cargar combustible antes de arribar al aeropuerto de El Part, en Barcelona, donde la cocaína fue secuestrada.
El juez Catania espera que la Justicia de España le informe los datos de la computadora de vuelo del avión para saber el peso de la nave en cada uno de los lugares donde estuvo y cómo y en qué parte del avión fue hallada la droga. Con esos datos podrá saber si la cocaína fue cargada en la Argentina o en Cabo Verde.
Fuente: www.minutouno.com