Polémica en Alemania por pago millonario a “topos” neonazis
Ese país destinó 20 millones de euros a espías infiltrados en grupos neonazis. El gobierno asegura que la inforamción es “es falsa y carece de fundamento”.
El supuesto pago de 20 millones de euros anuales a infiltrados de los servicios secretos alemanes en grupos extremistas desató hoy un debate sobre la eficacia de esa red de «topos» y sobre el monto que invierte el Estado para mantenerlos.
Los servicios de Inteligencia negaron esa cifra publicada hoy en un informe del diario «Bild». Un portavoz del organismo aseguró que la tabla de gastos aparecida en el diario «es falsa y carece de fundamento».
Bild» aseguró que el Estado alemán destinó en 2012 casi 20 millones de euros (26 millones de dólares) a la amplia red de infiltrados que Alemania mantiene en grupos extremistas, sobre todo de ultraderecha.
Esta cantidad se dividiría en 2,4 millones de euros en bonificaciones y sueldos, 1,8 millones de euros para gastos de oficina, 5,4 millones de euros para tecnología de espionaje y 4,3 millones de euros para cubrir gastos de viaje.
El portavoz de los servicios secretos rehusó dar a conocer las cifras verdaderas. «Son datos delicados que están siendo analizados por el Ministerio del Interior, el Bundestag y el Tribunal Federal de Cuentas», agregó el portavoz.
Los infiltrados reciben el dinero en efectivo en la mano presentando una factura y no necesitan rendir cuentas a nadie sobre sus ingresos, por ejemplo si solicitan la ayuda social alemana, según informó el propio gobierno alemán respondiendo al partido La Izquierda. «Los infiltrados están obligados a guardar silencio», agregaron en el escrito difundido desde el gobierno.
Petra Pau, de La Izquierda, criticó esa políltica y dudó de la efectividad de los infiltrados y topos. «Pagamos mucho dinero por muy poco uso», sostuvo.
Los nuevos datos publicados por «Bild» se suman a los aparecidos el domingo sobre el pago de 180.000 euros a un «topo» próximo a la célula neonazi Movimiento Clandestino Nacionalsocialista (NSU).
Se trata de la mayor suma pagada nunca hasta el momento a un informante de los servicios secretos. El neonazi informó durante 18 años del mundillo neonazi.
Su nombre fue encontrado en la libreta de direcciones de la terrorista de extrema derecha y miembro de la NSU Uwe Mundlos, acusada del asesinato de nueve inmigrantes turcos y griegos y de una policía entre 2000 y 2007.
Esta información hizo saltar de nuevo las alarmas en el Bundestag (Cámara Baja). El presidente de la Comisión de Control Parlamentaria, Thomas Oppermann, calificó la cantidad de los honorarios percibidos por el «topo» y la duración como «extremadamente problemáticos».
El escándalo en torno a la célula terrorista de extrema derecha de Alemania que salió a la luz en noviembre de 2011 abrió un debate en el país sobre la efectividad del espionaje alemán.
En febrero de 2012, el presidente de la Oficina Federal de Lucha contra la Criminalidad (BKA), Jörg Ziercke, informó de la destrucción de material recopilado por los servicios secretos alemanes sobre el grupo neonazi «Protección de la Patria Turingia» (TSH) entre 1997 y 2003, donde contaban con una red de informantes que fue disuelta cuando saltó toda la trama del NSU.
Esta información motivó una investigación sobre la posibilidad de que la célula NSU hubiera estado financiada con dinero de los servicios secretos a través de su red de informantes.
Fuente: Dpa.