
La decisión de la presidenta Cristina Fernández de eliminar casi cualquier vestigio de moyanismo de las listas del Frente para la Victoria para las próximas elecciones, deja marcada la soledad en la que se encuentra sumergido el camionero. Cómo repercute esto en el ánimo del jerarca sindical, y las repercusiones al interior de la central obrera.
El pasado fin de semana se decidieron las listas del Frente para la Victoria , y la nota más resaltable, fue el total aislamiento en el que se encuentra inmiscuido el titular de la CGT , Hugo Moyano, que sólo consiguió dos lugares en puestos “entrables”, reflejando a las claras el distanciamiento que sufre el moyanismo de la Jefa de Estado y el gobierno.
Esta soledad en la que parece encontrarse el camionero repercute hondamente hacia el interior de la central obrera, preocupando de sobremanera a los sindicalistas que se han mantenido fieles a Moyano desde el comienzo del kirchnerismo en el poder allá por el 2003, y muchos de los que responden al riñón más íntimo del marplatense, añaden que no saben cómo puede repercutir esto en el ánimo del líder sindical, un personaje muy peculiar y predispuesto a los constantes cambios de humor, que lo llevan a ir de un lado hacia el otro casi sin miramientos en el juego político.
Quienes tuvieron la posibilidad de visitar a Moyano del sábado a hoy, aseguran que su rostro reflejaba el de una persona desencajada, poco afecta al diálogo y sólo dispuesta a escuchar lo que quiere oír. Incluso destacan que las palabras dichas por el jerarca gremial a sus más íntimos colaboradores, demuestran una falta de conocimiento de lo que en realidad piensa la gente común, alejando aún más al sindicalismo de la sociedad.
En su discurso de “adoctrinamiento” a los popes gremiales más cercanos a su persona, éstos últimos se mostraron totalmente sorprendidos por el mensaje que baja del camionero, ya que se desprende del mismo que se seguirá apoyando a rajatabla al gobierno kirchnerista, renegando de aquellos hombres de la CGT que hablan de un mayor endurecimiento en las relaciones con el Ejecutivo, tal como expresan dirigentes como Juan Carlos Smichdt, Julio Piumato y Omar Viviani, quienes salieron a cruzar al kirchnerismo por el poco lugar en las listas dadas a los hombres provenientes del movimiento obrero.
El temperamento del camionero parece estar por el piso, a lo que se agrega que estas actitudes asumidas por Moyano ya no tienen el consenso que supieron tener en su momento, y empieza a surgir un cierto fastidio y hartazgo por las acciones del marplatense, que lo único que hacen es seguir crispando los ánimos de una sociedad que está cansada de las peleas y la división, y pide diálogo y consenso para resolver los problemas.
Al interior de la central obrera es otro de los puntos centrales que tiene como discusión la labor e Moyano, ya que el sector de los denominados “Gordos”, comienzan a aislarlo políticamente al interior del aparato sindical, sobre todo luego del distanciamiento que quiso tomar el camionero de otros líderes sindicales luego de la muerte del militante del Partido Obrero, Mariano Ferreyra, en manos de una patota ligada a los intereses del gremio ferroviario.
De esta manera, los “Gordos” esperan volver a reencontrarse con el poder y la conducción de la CGT, que perdieron luego del total alineamiento que tuvieron a las políticas neoliberales y al menemismo durante la década del ’90, momentos en que comenzó el total descrédito popular a las figuras de los sindicalistas, ya que la mayoría de ellos dejaron de defender a los trabajadores para convertirse en empresarios.
Quienes sin duda están al frente de este cuestionamiento a la figura de Hugo Moyano, están Carlos West Ocampo (Sanidad), Armando Cavalieri (Comercio), Andrés Rodríguez (UPCN), Oscar Lezcano (Luz y Fuerza), Gerardo Martínez (Uocra) y el propio José Pedraza (Unión Ferroviaria). A partir de allí, esperan reunir un buen número de sindicalistas, con el cual hacerle frente a Moyano en una pelea por el control de la central obrera, y poder arrebatarle el poder al camionero.
Instancias complicadas y engorrosas las que se están sucediendo desde el sábado pasado en la vida del titular de la CGT, que amenazan con desplazarlo del lugar de privilegio que viene ocupando en la escena política desde el año 2003, y que tendrá en las próximas semanas momentos claves que mostrarán cómo se desarrollará el futuro político para uno de los hombres más importantes de la política nacional de las últimas décadas.
Fuente: www.agenciacna.com