La madrastra de María Marta aportó poco

La madrastra de María Marta, María Luisa Enriqueta Lanusse de García Belsunce, conocida como “Marialita”, declaró ayer por primera vez en el caso, ya que en el juicio en el que fue condenado por encubrimiento el viudo Carlos Carrascosa –aunque luego fue sentenciado a prisión perpetua por Casación– no fue citada. La mujer aportó pocos datos, aunque reveló algunos detalles sobre el episodio del hallazgo del “pituto” que complican al entorno de la víctima: “(Carlos) Carrascosa lo miraba y yo escuché decirle a los demás que no le importaba porque a María Marta no se la devolvía nadie”.
La testigo señaló que estaba junto a otros familiares en el baño donde supuestamente había tenido el accidente María Marta, cuando John Hurtig exhibió el “pituto”. “Encontré esto”, escuchó que dijo el medio hermano de la víctima. Según reconstruyó la madrastra, en ese momento intervino el médico Constantino Hurtig, pareja de la verdadera madre de María Marta, quien explicó que era parte de un desfibrilador que llevan los médicos de emergencias.
Después de dar algunos pormenores de cómo era el plomito, la mujer se lo dibujó al tribunal en una hoja. Luego, los jueces le exhibieron el “pituto” real y ella lo reconoció.
Marialita también indicó cuándo fue la primera vez que llegó a sus oídos el peor de los rumores, es decir que su hijastra había sido asesinada. A los “dos o tres días después del entierro”, la llamó María Inés Ongay –quien residía en Bariloche y había viajado a Buenos Aires para despedir a su íntima amiga María Marta– para decirle que durante el velatorio había comentarios de que la muerte había sido violenta. La madrastra dijo que en ese momento la idea le “pareció un disparate”.
La testigo puntualizó que aquel 27 de octubre de 2002 Horacio, García Belsunce la llamó a su casa y le dijo a su marido que fuera para el Country Carmel, de Pilar, porque María Marta había tenido un accidente. Según agregó la mujer, al llegar a la casa, Carrascosa los abrazó y, mientras su esposo se sentó y empezó a decir “esto es una pesadilla”, ella se acercó al cuerpo de María Marta, que “estaba con el pelo muy alborotado”, recordó Marialita. Y detalló que el cadáver tenía un poco de agua con sangre en la cabeza, por lo que ella misma decidió peinarla con un cepillo.
Más tarde, previo al velatorio, contó que con la ayuda de una de las hermanas de la víctima, María Laura, le cambiaron la ropa que tenía puesta el cadáver por una camisa que se la pusieron al revés.
Según declaró la mujer, en un primer momento le pareció “lógico” que se tratara de un accidente ya que el piso del baño “patinaba” aunque recordó que el médico Constantino Hurtig había mencionado que había sufrido un golpe con pérdida de masa encefálica. Pero Marialita no lo relacionó con nada, no sabía qué podía significar eso.
La testigo agregó que Constantino Hurtig había advertido a la familia que debían esperar a que llegara un forense para mover el cuerpo. Sin embargo, después no pudo recordar a la persona que autorizó a hacerlo.
Marialita no hizo referencia a los trámites funerarios ni tampoco a si la familia tenía intención de cremar o no el cuerpo, sino que sólo recordó que en un momento Carrascosa le preguntó al padre de María Marta si había lugar en la bóveda familiar, en Recoleta.

Fuente: El Argentino