Las principales bolsas mundiales subieron luego de aprobarse el plan; el FMI dijo que es «insuficiente».
WASHINGTON.- Estados Unidos y los mercados del mundo respiraron ayer aliviados tras el acuerdo alcanzado entre demócratas y republicanos, ratificado en el Congreso, que evitó el «abismo fiscal» que amenazaba con llevar al país a la recesión y al resto de las economías a nuevos padecimientos por los efectos de la desaceleración de la principal economía mundial.
Sin embargo, el presidente Barack Obama tomó el acuerdo sobre la hora con mesura y advirtió que fue sólo la primera batalla en la guerra contra el déficit , que no ha dejado de subir en diez años. En tanto, el Fondo Monetario Internacional advirtió que era insuficiente.
Los responsables políticos norteamericanos esperaron hasta último momento para aprobar el acuerdo y escapar del abismo fiscal, una cura de austeridad que debía comenzar a regir en esta primera semana del año y que consistía en un alza automática de impuestos y una reducción drástica del gasto público, que le hubieran costado al país 600.000 millones de dólares.
Tras la ratificación anteanoche por la Cámara de Representantes, después de la aprobación del Senado, Obama agradeció a las dos partes, firmó el acuerdo y viajó a Hawai a retomar su descanso de fin de año, que había interrumpido para destrabar las difíciles negociaciones.
La misión estaba cumplida y la respuesta no se hizo esperar: la bolsa de Hong Kong terminó su primera sesión de 2013 con una suba de 2,89%, pocas horas después de anunciado el acuerdo del otro lado del mundo. Wall Street cerró con un alza de 2,35%. Londres (2,20%), París (2,55%) y Fráncfort (2,19%) se contagiaron del entusiasmo, en tanto Milán y Madrid se dispararon con subas del 3,81% y 3,43%.
El centro del acuerdo para reducir el déficit -y el eje de las discusiones y dilaciones de las últimas semanas- fue convenir la franja de ingresos mínimos para aumentar el impuesto a las ganancias.
Los republicanos no querían ningún tipo de aumento, aferrados a la doctrina de que los impuestos frenan la iniciativa privada. Obama y los demócratas proponían subas a los más ricos y no tocar los montos para los otros sectores de la población. Finalmente se acordó la propuesta demócrata de subir los gravámenes a quienes ganan desde 400.000 dólares al año, un monto que ellos mismos subieron durante las negociaciones desde una propuesta inicial de 250.000.
Con eso lograron torcer el brazo a sus rivales republicanos, que votaron la propuesta con objeciones de algunos de sus miembros más influyentes en la Cámara de Representantes, donde son mayoría, y les concedieron finalmente la victoria a Obama y los suyos con 275 votos a favor y 167 en contra.
La votación del Senado, de mayoría demócrata, había sido más holgada, 89 a 8, aunque allí también hubo duras discusiones previas.
«Una de las principales promesas de mi campaña fue cambiar el código de los impuestos, demasiado sesgado hacia los ricos a expensas de los trabajadores norteamericanos de clase media», dijo Obama luego del voto. La ley prorroga, además, por un año el subsidio de emergencia por desempleo que beneficia a dos millones de personas.
MÁS DISCUSIONES
Obama alertó que si bien el acuerdo evitó las consecuencias del abismo fiscal para las economías del país y del mundo, se trata sólo de un aplazamiento, ya que falta discutir un recorte global del 10% en el gasto público, cuyo tratamiento se aplazó para ser retomado en febrero.
El presidente reconoció que el déficit es «demasiado alto» y se declaró «completamente abierto» a un compromiso para reducirlo, pero de forma «equilibrada». En la mira están algunos programas como Medicare para los jubilados y Medicaid para los pobres, cuyos costos se van a disparar por el envejecimiento de la población.
Por su parte, el FMI dio la bienvenida al acuerdo, pero dijo que era insuficiente. «Hay que hacer todavía más para poner las finanzas públicas norteamericanas en el camino de la viabilidad», indicó el organismo, que espera que se adopte «lo antes posible» un plan que permita aumentar los recursos del Estado.
Los expertos coinciden en señalar que todavía resta resolver el problema de la deuda, cuyo techo de 16,4 billones de dólares ya fue alcanzado a fin de año. El secretario del Tesoro, Timothy Geither, dijo que tendrán que realizarse algunos ajustes para que el país pueda seguir siendo solvente durante estos dos meses antes de negociar el recorte de déficit definitivo.
UN TRIUNFO A MEDIAS
El acuerdo le deja conflictos pendientes al presidente
Victoria
Obama logró imponerse sobre los republicanos, que en buena parte aceptaron votar un plan que no los convencía
Pendiente
El acuerdo demora apenas dos semanas el debate sobre el techo de la deuda
Agencias AFP, DPA y EFE.