Fue en 34, 1 y 2. Alvaro Vaca bajó de su Honda CRV para entregarle unos documentos a una colega. Al ver que un ladrón se subía al rodado donde estaba el nene, quiso evitarlo. Está grave
El de ayer debía ser un día más para el abogado Alvaro Federico Vaca (45): salir de su casa de City Bell, dejar a sus hijos, ir al trabajo, pero en medio de la rutina pasó algo que, en un segundo, talló una suerte de bisagra en su vida. Para llevarse su camioneta de alta gama, un sujeto no dudó en darle un tiro en el abdomen. Que un patrullero lo trasladara rápido al hospital Rossi y que la fortuna hiciera que el mejor cirujano estuviera en ese momento allí, evitaron el peor desenlace. No obstante, Vaca permanecía anoche internado en terapia intensiva y con pronóstico reservado. Del delincuente es poco lo que se sabe: apenas la sospecha de que pudo escapar por la Autopista, que iba vestido de negro y que portaba una pistola calibre 9 milímetros que no vaciló en usar.
La historia arrancó minutos antes de las 9 de la mañana, cuando Vaca ya había dejado a su hija menor en el colegio y llevaba al de 13 años a la casa de su abuela, ya que las clases recién empiezan para él la próxima semana. Pero antes de hacer eso y dirigirse a su trabajo en la AFIP, el abogado pasó por el estudio de una colega, en 34 entre 1 y 2, para entregarle unos documentos, contaron fuentes policiales y allegados a la víctima.
Frente a esa propiedad estacionó su camioneta Honda CRV de color gris y patente LIH 529. Sin quitar las llaves, bajó diciéndole a Agustín que regresaba enseguida. Las puertas quedaron abiertas. Y en un instante el chico se sorprendió con la presencia de un extraño que abrió la del conductor, se acomodó en el asiento y mostrándole un arma le dijo «bajate nene». El acató la orden y corrió hacia donde pudo, que fue en dirección contraria a donde se encontraba su papá.
«Alvaro estaba en la puerta con su colega, cuando vio que había un hombre en la camioneta y fue, pero no sabemos si forcejeó con él porque no sabía que el nene estaba a salvo, o por qué lo hizo», contó una amiga de la familia, haciendo hincapié en que Vaca «siempre comentaba que no se resistiría a un robo (ver recuadro)».
Lo concreto es que sin moverse del asiento del conductor el delincuente descerrajó un disparo directo al abdomen del abogado, quien se echó para atrás gravemente herido mientras el agresor escapaba con la Honda, a toda velocidad.
Alejandra Sansone vive en esa cuadra. Estaba en su casa cuando escuchó una secuencia que no duró más que un par de segundos y la empujó directo a la vereda: gritos, insultos y el inconfundible estallido de un tiro. Desde la puerta de calle vio a la camioneta partiendo rauda por 1, en dirección a 32.
Enseguida llegaron los primeros patrulleros de la comisaría Segunda, uno de los cuales trasladó a Agustín hasta el Rossi para sortear la indefectible demora de la ambulancia.
Apenas ingresó, los médicos que lo asistieron resolvieron someterlo a una intervención quirúrgica: «Sufrió heridas en el intestino grueso, el estómago y el vaso, pero salió bien de la operación», dijo un jefe policial.
«Los daños fueron graves y quedó en estado reservado, en terapia intensiva», agregó la allegada consultada por Trama Urbana. Hay que esperar la evolución de las próximas horas.
Mientras tanto, policías de la Segunda y de la DDI La Plata trabajan en la identificación del responsable, quien -no se descarta- pudo actuar con el apoyo de alguien más.
Rastros: una vaina servida y la filmación de 1 y 32
Lo primero que hicieron los peritos de Policía Científica que trabajaron en la escena del brutal asalto fue buscar evidencias que ayuden a esclarecerlo. Hallaron una vaina servida del calibre 9 milímetros. Mientras tanto, los detectives de la DDI La Plata al mando de su jefe, Juan Ibarra, conversaron con los vecinos de la cuadra tratando de encontrar alguno que pudiera aportar una descripción detallada del agresor y los instantes previos a que se subiera a la camioneta, para determinar cómo llegó hasta allí. «Un testigo refirió haber visto una moto con dos sujetos, por eso barajamos la posibilidad de que tuviera al menos un cómplice, pero no lo tenemos confirmado», dijo un investigador consultado por Trama Urbana.
Lo que sí está claro es que el delincuente escapó por 1 en dirección a la subida de la Autopista La Plata -Buenos Aires, ya que una cámara apostada en 1 y 32 vio a la camioneta Honda Honda CRV cruzar las vías en ese sentido.
Una comitiva se dirigió entonces a Hudson, en busca de las filmaciones de aquel peaje.
Aunque las fuentes manejan la información bajo el hermetismo propio de estos casos, extraoficialmente trascendió que anoche se hacían algunos operativos en localidades del sur del Conurbano. Vale aclarar que la camioneta no tiene instalado un dispositivo de rastreo satelital y hasta el cierre de esta edición no había sido hallada.
El fiscal Marcelo Martini abrió actuaciones por «robo agravado de automotor, abuso de arma y lesiones», con la intervención de la jueza Marcela Inés Garmendia.
«Siempre decía que lo mejor era no resistirse»
Quienes conocen a Alvaro Vaca lo describen como un «hombre tranquilo, trabajador y de familia», que -como todos- solía hablar sobre la inseguridad y la reacción más adecuada ante una situación como la que finalmente le tocó vivir. «Siempre decía que él entregaba las llaves y que se llevaran lo que quisieran, pero suponemos que se resistió porque creyó que su hijo todavía estaba en la camioneta», dijo una amiga de la familia.
Esos instantes que transcurrieron entre el momento en que el ladrón se subió a la Honda y Vaca advirtió la maniobra, son un misterio por ahora. Es que la víctima todavía no declaró y la secuencia se desarrolló como suelen hacerlo bajo tensión extrema: confusa, rápida, e imprevistamente.
El pequeño se encuentra conmovido por la situación, ya que mientras trataba de ponerse a resguardo escuchó el impacto del tiro hacia su padre.
Horas después del asalto los vecinos de la zona seguían conmovidos por lo sucedido y coincidían en asegurar que «el barrio se ha vuelto cada vez más violento».
Apenas supo del hecho, la esposa de Vaca, Alejandra Perrillo, se dirigió al Rossi para conocer el estado de Alvaro y acompañar a su hijo. El matrimonio y los dos niños viven en City Bell. Quienes los conocen aseguran que «nunca antes pasaron por una situación similar».
Ahora sólo esperan que el joven profesional se recupere para tratar de superar el miedo de éste, un episodio – visagra en su vida.
Fuente: Diario Hoy