Que es un “tirano”, un “dictador”, un “autoritario” y que “abusa del poder”. O que ejecuta una “implacable campaña contra la libertad de expresión”, que también incluye “acosar a sus críticos y forzar al cierre de televisoras independientes”. O que “le ha declarado la guerra a la prensa del mundo”.
O que ha infligido un “serio daño a la vida democrática” del Ecuador, al “perseguir judicialmente y lograr un castigo contra el diario que publicó críticas a su gestión”.
O que “busca destruir y silenciar a los medios independientes que quedan, que para su preocupación han abordado temas como los contratos de cientos de millones de dólares otorgados a su hermano (Fabricio Correa) por el Gobierno”.
Son algunos de los epítetos y críticas que han lanzado decenas de periódicos de la región y el mundo contra el presidente Rafael Correa, quien demandó por injurias a los directivos y el exeditor de Opinión de este Diario y la empresa que lo edita, y obtuvo fallos a su favor en medio de denuncias de supuesta corrupción judicial.
Carlos, César y Nicolás Pérez, y Emilio Palacio fueron condenados en primera instancia a tres años de cárcel y al pago de una indemnización de $ 40 millones para Correa.
La sentencia fue ratificada, en septiembre, por la Segunda Sala de lo Penal de la Corte Provincial del Guayas y, hace menos de dos semanas, por la Corte Nacional de Justicia.
Prestigiosas publicaciones como The Washington Post, The New York Times, Fohla de Sao Paulo, El Tiempo de Bogotá, Le Soir de Bélgica o El País de España dedicaron editoriales y artículos de opinión a analizar el fallo, al cual calificaron como atentatorio a la libertad de expresión y a la independencia judicial.
En ellos cuestionaron, principalmente, el uso de la figura del desacato (irrespeto hacia la autoridad) para procesar penalmente a periodistas.
Dicha figura ya está en desuso en la mayoría de legislaciones penales del mundo y se contrapone con la jurisprudencia de organismos internacionales de derechos humanos.
A esas publicaciones críticas se sumó, la semana pasada, una ‘cruzada’ de solidaridad hacia EL UNIVERSO que surgió desde la Asociación Colombiana de Editores de Diarios (Andiarios). A ella se acogieron, luego, el Grupo de Diarios de América (GDA), medios centroamericanos y de Estados Unidos dirigidos a la comunidad migrante.
Esta consistió en la reproducción del artículo ‘No a las mentiras’, que originó la querella del primer mandatario, cuyo autor es Palacio, en unos 50 periódicos de la región.
Para el periodista Diego Bolaños, productor internacional de W Radio de Colombia, la reacción de los medios ha sido una medida “para salvaguardar su independencia y hacer frente a las presiones que puedan venir de los gobiernos”.
Bolaños insiste en que la sentencia contra EL UNIVERSO es un claro ejemplo “de la desigualdad de poderes en la relación entre el Estado y la prensa”.
“La desproporción del fallo sienta un precedente que amenaza peligrosamente la libertad de prensa, ya que puede generarse una autocensura como protección frente a la represión del Estado”, opina.
Héctor Yépez, quien es columnista del diario ecuatoriano on-line La República, cree que la prensa internacional no podía quedarse callada ante un fallo judicial “que no solo es desproporcionado, sino que viola la libertad de expresión como no se había visto hace mucho tiempo en América Latina”.
Yépez piensa que el mandatario no se esperaba una reacción de esas dimensiones. “Son respuestas que demuestran lo bárbara que es esa sentencia ante los ojos de países en los que hay cierto nivel de respeto a las libertades”, indica.
Pero el apoyo de la prensa internacional ha sido minimizado por el régimen, con el presidente a la cabeza.
En el enlace sabatino de la semana pasada, Correa señaló que se avecinaba una “arremetida mediática” nacional e internacional en su contra.
“América Latina está despertando, sigan con su campaña nacional e internacional de que se acabó la libertad de prensa, que ya nadie les cree”, dijo.
Incluso, acusó a la defensa de este Diario de haber contratado “lobistas” internacionales para desacreditar al Gobierno.
Esto, pese a que es el secretario de la Administración Pública, Vinicio Alvarado, quien impulsa una campaña en internet para detener los supuestos ataques de los medios de otros países contra el Gobierno por el juicio a EL UNIVERSO.
A través del portal www.change.org pide a los interesados llenar un formulario “para emprender una petición para que estos ataques paren”.
Mientras que su hermano Fernando, secretario de Comunicación, no cree que las publicaciones internacionales sean una muestra de solidaridad.
“Creo que es una respuesta a los poderes establecidos a escala internacional. (Son) los poderes que tienen estos grupos oligopólicos trasladados a poderes burocráticos internacionales. Entonces, creo que estas burocracias están respondiendo al poder del capital y al poder de estos grandes grupos”, expresó, aunque los medios críticos pertenecen a varias tendencias, desde la derecha hasta la izquierda populista.
eluniverso.com