El partido de Bersani obtiene la mayoría en ambas cámaras, aunque podría necesitar una alianza para controlar el Senado. Berlusconi lograría un 30% de los votos, por el 19% de Beppe Grillo.
El centro-izquierda, liderado por Pier Luigi Bersani, ha ganado las elecciones italianas, según las primeras estimaciones difundidas por la RAI (Radiotelevisión pública italiana) tras el cierre de los colegios a las tres de la tarde. Habría obtenido en torno al 36% de los votos en la Cámara de diputados. El Partido Democrácito sería el primer partido, con un 32% de los votos.
En segunda posición se sitúa la coalición de centro-derecha, liderada por Silvio Berlusconi, con sobre el 30% de los votos. Su partido, el Pueblo de la Libertad, habría obtenido el 22%.
El cómico Beppe Grillo y su Movimiento 5 Estrellas, que ha acaparado la mayor atención de la campaña, se ha situado en tercer lugar con el 20%, según el mismo análisis.
El primer ministro dimisionario Mario Monti ha obtenido con su Lista Cívica un 9%. De confirmarse, se trataría de un resultado decepcionante para «Il Professore». Monti y sus aliados consideraban que estar por debajo del 15 % era un mal resultado, por lo que estos datos supondrían una notable derrota.
Por lo que se refiere al Senado, donde los votantes son mayores de 25 años, Bersani estaría también por delante, con un 37% de apoyos. El centro-derecha de Berlusconi lograría un 31%, Grillo, un 18% y Monti, tan solo el 8%.
Sólida victoria
Tres consideraciones se pueden hacer de estos resultados: La victoria del centro-izquierda ha sido neta; el centro-derecha obtiene un resultado mejor del que pronosticaban algunas encuestas, mientras que el populista Grillo logra un buen resultado, pero menos de lo previsto en los últimos días.
A la vista de estos resultados provisionales, se podría perfilar una coalición de gobierno del centro-izquierda con la Lista Cívica de Mario Monti, una opción que sería bien vista en las cancillerías europeas y en los mercados. Pero está por ver, según el número de parlamentarios que obtiene al final Monti, qué influencia habrá en la negociación de una eventual coalición.
La opción de un gobierno de Bersani, que incluyera Monti, ha sido siempre muy bien vista en las cancillerías europeas y en los mercados. De hecho, las bolsas europeas han subido notablemente en esta jornada, confiando en un resultado que diera la victoria al centro-izquierda y pudiera incluir a Monti en el gobierno.
Premio desproporcionado
Estos datos provisionales indican que el vencedor de las elecciones, el centro-izquierda, contará con la mayoría absoluta de la Cámara de diputados, un 55% de escaños, gracias al premio o bonificación que concede la ley electoral a la coalición ganadora.
Se trata de un premio completamente desproporcionado, porque da la opción de formar gobierno a los representantes de menos de un tercio del país. De todas formas, aunque el centro-izquierda ha logrado también el mayor número de senadores, está por ver si también obtiene la mayoría absoluta en el Senado, donde el plus o bonificación a la primera coalición se adjudica según los votos obtenidos a nivel regional.
Si Bersani no logra la mayoría absoluta en el Senado, se vería obligado a formar coalición, seguramente con la Lista Cívica de Mario Monti, aunque no será una negociación fácil: las posiciones del profesor, que con estos resultados partiría en una posición de debilidad, están muy distantes del líder de Nicki Vendola, presidente de Izquierda, Ecología y Libertad (SEL, por sus siglas en italiano), que representa el ala más radical del centro-izquierda. Por tanto cabe esperar semanas de complicadas negociaciones para concordar un programa que permita dar luz a un gobierno con una mayoría estable.
Aumenta la abstención
Un dato importante de esta campaña electoral poco entusiasmante ha sido la abstención. A pesar de que tradicionalmente se vota durante dos días, el domingo y el lunes —hasta las tres de la tarde—, para favorecer una mayor participación en las urnas, la afluencia cayó un 7% en la primera jornada, en relación con los comicios del 2008, que registraron una participación del 80,2%.
Era la primera vez en la historia republicana de este país que se ha votado en invierno. El mal tiempo, con lluvia y nieve sobre todo en el norte, ha jugado sin duda un papel importante en el aumento de la abstención. Hay dos razones que explican la menor afluencia a las urnas, según el sociólogo Renato Mannheimer, director del Instituto de sondeos ISPO: «Una estructural, debido al progresivo envejecimiento de la población y, en consecuencia, la mayor dificultad para un número creciente de personas de acercarse a las urnas, sobre todo con el mal tiempo».
Pero la causa determinante del aumento del abstencionismo ha sido, en opinión de Mannheimer, «el desencanto de la gente con los partidos y los asuntos públicos en general, y al creciente desinterés y sobre todo desprecio hacia la política». «Los repetidos escándalos —añade— que se han sucedido también en los últimos meses inevitablemente han alejado a potenciales electores de las urnas». Mannheimer asegura que la tendencia a la abstención ha sido «frenada» por la capacidad de atracción del Movimiento 5 Estrellas, que tiende a recoger y a atraer a los descontentos.
¿A quién ha favorecido más la abstención? «Se podría decir que la coalición de centro-izquierda es la que más ventaja ha obtenido con una menor afluencia a las urnas en las zonas donde el centro-derecha es tradicionalmente más fuerte», explica Roberto D’Alimonte, profesor de Sistema Político Italiano en la Universidad LUISS de Roma.
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