Las espinosas relaciones entre Rusia y la OTAN desde el fin de la Guerra Fría
El conflicto en Ucrania ha abierto la crisis más grave entre la OTAN y Rusia desde el final de la Guerra Fría. Estos son los principales momentos de tensión desde la caída de la Unión Soviética en 1991:
– AMPLIACION DE LA OTAN HACIA EL ESTE (1999 y 2004): Rusia, que en 1994 adhirió al programa Asociación para la Paz de la OTAN, describió como «un error histórico» la ampliación de la Alianza hacia el este, sin embargo firmó con la OTAN en mayo de 1997 el Acta Fundacional, un tratado que fijaba las fronteras de la post-Guerra Fría.
En marzo de 1999 la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) aceptó tres ex miembros del Pacto de Varsovia –República Checa, Hungría y Polonia–. Con el hecho consumado, Moscú siguió manifestando la inequívoca postura de los últimos años considerando que la ampliación podía crear «nuevas líneas de fractura».
En 2004 la OTAN abrió nuevamente sus puertas a las tres repúblicas del Báltico, ex satélites de Moscú, Estonia, Letonia y Lituania, así como a Bulgaria, Rumania, Eslovaquia y Eslovenia.
En abril de 2008 la Alianza fue aún más lejos al proponer la adhesión de Ucrania y Georgia. Kiev descartó esa posibilidad en 2010, pero la crisis actual llevó al primer ministro, Arseni Yatseniuk, a anunciar el viernes pasado que pediría al Parlamento respaldar una adhesión.
– EL CASO DE KOSOVO (1998-2008): En 1998, Moscú, aliado tradicional de Serbia, logró frenar por varios meses la intervención de la OTAN amenazando con un «regreso de la Guerra Fría» si la Alianza obligaba a las tropas serbias a retirarse de la provincia de Kosovo, de mayoría albanesa.
En 1999, dos días después del primer bombardeo aéreo de la OTAN, Rusia cerró la oficina de la Alianza en Moscú y congeló la cooperación militar. Recién en diciembre de 2000 ambas partes convinieron en reabrir la oficina.
Las tensiones resurgieron con la declaración de independencia de Kosovo en febrero de 2008, denunciada por Moscú que la señaló como un «precedente» de la voluntad de las potencias occidentales de redibujar las fronteras internacionales.
– TRATADO SOBRE LAS FUERZAS ARMADAS CONVENCIONALES (2007): En diciembre de 2007 Rusia suspendió este tratado clave firmado en 1992 que fijaba un techo máximo y paritario en la cantidad de armas y llevó a la destrucción de decenas de miles de sistemas y la reducción de efectivos. Moscú evocó el rechazo aliado de ratificar una nueva versión del tratado mientras las tropas rusas no hubieran evacuado Georgia y la región de Transnitria, en Moldavia.
– GUERRA ENTRE RUSIA Y GEORGIA (2008): En agosto de 2008, luego de la breve guerra entre Rusia y Georgia, la OTAN pidió a Moscú que retirara sus tropas de esta ex república soviética y congeló las relaciones por casi un año.
Moscú suspendió por su parte la cooperación militar con la OTAN y la acusó de haber provocado el conflicto.
En mayo de 2009 la OTAN llevó a cabo ejercicios militares en Georgia, mientras que un documento de seguridad estratégica del Kremlin, que se filtró, señaló a Estados Unidos y a la OTAN como la mayor amenaza.
– ESPIONAJE (2009): A fines de abril, la OTAN quitó las acreditaciones a dos diplomáticos de la misión rusa en respuesta al escándalo de espionaje de un ex oficial estonio, Hermann Simm, que entregaba documentos secretos a Moscú.
El Kremlin respondió expulsando a dos diplomáticos canadienses de la oficina de la OTAN en Moscú y canceló una reunión bilateral organizada con la intención de reanudar las relaciones en buenos términos luego de la crisis en Georgia.
– ESCUDO ANTIMISILES: El programa comenzó a principios de la década de 2000. En 2010 la OTAN aprobó el despliegue de un «escudo» contra misiles balísticos, un sistema compuesto por radares y baterías de misiles desplegados en Polonia y en Rumania.
Rusia se opone a este proyecto, destinado según los Aliados a contrarrestar una potencial amenaza de Irán. Para Moscú este sistema compromete su seguridad y desplegó a su vez en diciembre de 2013 misiles en el enclave de Kaliningrado.
– LIBIA (2011): Rusia, miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, se abstuvo de un voto sobre Libia en marzo de 2011 que dio el aval para ataques aéreos contra las tropas del ex dictador Muamar Gadafi, que precipitó su derrocamiento. En abril, Rusia acusó a la OTAN de «ir más allá de su mandato».
– UCRANIA (2014): La crisis en Ucrania es considerada como la más seria para las relaciones entre la OTAN y Rusia desde el colapso de la Unión Soviética.
Tras la anexión de Crimea el 18 de marzo, la OTAN suspendió su cooperación civil y militar con Moscú y desde entonces la Alianza denuncia los supuestos movimientos de tropas rusas en la frontera con Ucrania así como en el territorio ucraniano.
AFP/terra.com.pe