«No hay equipos invencibles»
El Vasco se planta antes de su primer Súper como DT. Elogia a River pero confía: “Ni cuando el Boca de Bianchi ganaba todo lo era. Ellos se pueden caer”.
¿En algún momento dudaste de agarrar a Boca?
-No, yo estaba seguro. Surgió la posibilidad, lo hablé con mi cuerpo técnico y nos vinimos. Además venía mirando mucho fútbol. A Boca, a Tigre, a Lanús, así que no estaba tan desactualizado.
-¿Y a River no lo veías?
-Antes de asumir vi un ratito del segundo tiempo contra Gimnasia, en la primera fecha, y no mucho más. Y después lo miré contra Godoy Cruz y el segundo tiempo con Independiente. Demostró buscar siempre el arco de enfrente, tiene buenas intenciones. La verdad es que no lo he visto demasiado porque suele jugar después que nosotros, y habitualmente me agarra en el vestuario o volviendo a casa. Vi compactos, pero no partidos enteros. Igual voy a tener que verlo, je. Cuando nos toca un rival al que no tengo muy visto, me como tres o cuatro partidos, como mínimo.
-Da la sensación de que River, manteniendo este nivel, es invencible.
-No, no hay equipos invencibles. Ni cuando nosotros ganábamos todo con Bianchi éramos invencibles. Y cuando te creés invencible es cuando viene el garrotazo. River está jugando bien, está consiguiendo resultados, pero hay que ver cómo se da todo.
-Tanto Gallardo como vos dirigieron a Nacional de Uruguay. ¿Cruzaron informes, charlaron?
-Sé más o menos cómo piensa Marcelo porque me hice cargo del plantel uno o dos años después que él. Ahí no hablamos mucho porque Markic tiene buena relación con Pablo Rodríguez, que en ese momento estaba en el cuerpo técnico de Gallardo. Pero me he cruzado varias veces con el Muñeco.
-Venís respetando un esquema y un 11 de memoria. ¿Cambiarías algo en función de lo que plantea River?
-Trabajamos un plan A, B y C. Hay momentos en que las cosas no salen y debés tener variantes. Sin embargo, me gusta tener un equipo que tenga continuidad, siempre y cuando los nombres rindan.
-¿Siguen pensando en la punta?
-Nos hemos propuesto objetivos cortos, pero en Boca tenés que ganar y pelear todo.
-¿Cuándo creés que se definirán los candidatos al título?
-Es imposible saberlo. Hoy el que está arriba se pueden caer. En este caso River.
Le ha pasado a Vélez antes de jugar con nosotros. Está parejo.
-¿El clásico te puede dar un valor agregado?
-Son tres puntos, pero te da un envión importante. Todavía faltan muchas fechas, son 30 puntos. Traernos un triunfo del Monumental sería bueno para la confianza del jugador. Pero si ganás no sos Gardel ni nada: si te la creés, te meten un palazo en la cabeza. Y si perdés, hay que levantarse.
-¿A qué equipo ves como para pelear la punta?
-Independiente tiene lo suyo; Newell’s arrancó bien y se quedó. Pero tienen claro lo que quieren.
-¿Y a este Boca ya le ves un estilo definido?
-No, llevamos muy poco tiempo. De a poquito.
-Pero hoy el hincha va a la cancha y sabe a qué juega Boca.
-Eso puede ser, pero hay que mantener una regularidad. No sirve jugar un partido bien y tres mal. Uno, dos, tres y el cuarto puede fallar. Pero después el cinco, el seis, el siete, el ocho tienen que salir bien. La regularidad es lo que hoy en día te hace la diferencia.
-¿Qué fue lo que cambió para que Boca se levante en tan poco tiempo?
-Y, la confianza del jugador va creciendo a medida que conseguís resultados. Por poner un caso: en los dos días de trabajo previos al debut con Vélez, la presión la trabajamos cinco minutos. Después hablé, y terminó siendo lo que mejor nos salió. Ahora, vos me preguntás si se puede trabajar la presión en cinco minutos y yo te digo que ni en pedo. El convencimiento es fundamental para que las cosas vayan bien.
-¿Y futbolísticamente?
-Para tener una opinión formada uno debe estar en el día a día. Lo que veo es que estamos más ordenados, aunque igual nos mandamos nuestras cagadas. Un central no puede salir a cortar a la mitad de la cancha porque deja un hueco que su compañero quizá no cubra. Hoy sabemos cuál es la función de cada uno y eso es clave.
-Se te ve muy parecido al primer Bianchi. ¿Por qué a él no le salieron las cosas si se trataba de estos mismos jugadores?
-Es que Carlos tiene su idea y yo la mía. Hay que ver qué le pedía él a cada jugador, qué era lo que pasaba. También hay que tener en cuenta que Boca tuvo muchas lesiones en su ciclo. Sería una falta de respeto hablar sin saber. Para mí Bianchi es el más grande de todos.
-Pero convengamos que otro técnico no hubiera resistido tanto tiempo sin lograr resultados.
-Es que Carlos le dio mucho a Boca. Supongo que lo mismo hubiera pasado con Ramón en River. Hay muchas cosas que influyen en el nivel de un equipo, eh. Y la verdad es que los jugadores no rindieron como uno pensaba. Ahora me toca a mí tratar de levantar esos niveles y poner en cancha al que mejor esté. Siendo justo, uno se equivoca menos. Con Carlos voy a tener una relación de por vida, pero eso no significa que vea el fútbol como él.
¿Cómo tomás que se diga que el plantel le hizo la cama a Bianchi?
-Con dolor, porque es una boludez. Si fuera así, ellos perderían plata. ¿Y a vos te gusta perder plata? A mí no me gusta perder plata.
-¿Pero no puede ser que pensaran que con Bianchi la cosa no iba, que estaban perdiendo plata, y trataran de sacarlo?
-¿Y te vas a dejar perder para que se vaya? Naa.
-Quizá perdés un partido y ganás un torneo.
-Vos respondeme esto: cuando Boca perdía, ¿la gente a quién puteaba?
-A los jugadores. Pero después de la salida de Bianchi no hubo demasiado reclamo. Se insultó poco a Angelici, se cantó un ratito por el Virrey y a otra cosa.
-Pero, insisto, el que pierde acá es el jugador. Lo decía cuando era futbolista y lo digo ahora como DT. Por eso les pido a los muchachos que no les den bola a las cosas que se dicen. Después, cada uno sabe, y ellos tienen todo muy claro. No me entra en la cabeza que un jugador salga a perder para que se vaya un técnico. Pierde plata, prestigio, la posibilidad de quedar en la historia del club. He tenido técnicos que no me gustaban nada y, si tenía que tirarme de cabeza, me tiraba.
-¿Y el jugador no da un plus cuando se siente identificado con el DT?
-¿Pero cómo medís eso? ¿Por la actitud? Te pongo otro ejemplo: en Tigre nos costaba más jugar a las 3 de la tarde que a las 9 de la noche. Era increíble. De noche teníamos muchísima más intensidad, no sé si porque el campo estaba más rápido, por la temperatura o por qué, pero jugábamos mejor. Y tal vez vos comparabas un partido con otro y podías pensar cualquier cosa. ¿Se entiende a lo que voy?
-¿Ves a Argentinos?
-Lo vi con Racing.
-¿Cómo ves a Román?
-Es el conductor de Argentinos… Es un torneo complicado, en el que todo está muy parejo y luchado.
-¿Hablás con él?
-No, sólo por mensaje. Le mandé uno después de la victoria contra Racing para felicitarlo por el gol.
-¿En tu equipo entraría un Riquelme?
-Si tenés un jugador como Román tenés que cambiar. Si ves que no encaja, hay que buscarle la vuelta.
-¿Pero vos modificás tu idea por un tipo?
-Por un jugador como Román sí, cambiaría el equipo en función de él. Así como el Barsa lo hace con Messi. Cuando tenés un jugador así, hay que hacerlo.
-¿Te gustaría tenerlo?
-Es que no lo tengo, está en Argentinos.
-¿Pensás en que pueda volver a Boca?
-No tengo tiempo de pensar eso. Mi cabeza está en el presente del equipo.
-Imaginá que tenés la billetera de un jeque, ¿a quién comprarías?
-Busquets, Iniesta, Xavi, aunque estén viejos. Touré y Kroos también me encantan. Me gustan mucho los volantes mixtos. Las cosas van cambiando, igual. Italia, sin ir más lejos, también intenta jugar con Pirlo.
-¿Cómo viste el Mundial?
-Vi muchos equipos que buscaban el arco rival y se desprotegían atrás. Fue grato ver selecciones que pensaban en atacar. Me sorprendió España por lo mal que le fue y Francia por lo bien que jugó. Creo que merecía un poquito más de lo que logró.
-¿Estudiás a los técnicos en un Mundial?
-Si, veo cosas que pueden ser necesarias.
-¿Por qué acá no se pueden jugar tantos partidos como se hace en Europa?
-Hay otra presión, son otras las circunstancias. A Meli no lo puse con Banfield porque lo noté cansado, por ejemplo. El corre mucho y tengo que tratar de ir regulando.
-¿A vos te costó Europa para entrenarte?
-Acá estaba con Julio (Santella) que nos mataba y me sentía bárbaro. Nunca tuve lesiones. Cuando fui allá me encontré con una pretemporada que en la que lo más fuerte eran 24’. No entendía nada. Pero puteás un poco los dos primeros años y después no querés que te agreguen trabajos, ja. Jugué tres torneos con una semana de pretemporada, de ahí nos fuimos a Shangai. Queda claro que se puede.
-¿Te gusta Tevez?
-Sí. Siempre tuve mis dudas sobre si se iba a adaptar, pero la verdad es que está tremendo.
-¿Cómo ves a Martino?
-Bien. Viene de un proceso de gente seria y profesional como era Sabella y esto es lo mismo. Al Tata le gusta el buen fútbol.
-¿Qué opinión tenés sobre la Selección en cuanto a las convocatorias?
-Estoy bien predispuesto. Seguro que protestaré si me sacan jugadores ante un partido importante, pero no les puedo prohibir nada a los muchachos.
-¿Te cuesta ver a Tevez fuera de la Selección?
-Es que ahí pasa por los gustos del entrenador.
-¿Vos lo llevarías?
-Sí, en mi idea sí.
-¿Y de qué lo ponés?
-De nueve. Cuando mejor vi a Tevez fue en ese lugar. Esa clase de jugadores tiene que jugar. Lo demostró en todos los clubes por los que ha pasado.
-¿Cuánto tiene que ver Manuel Pellegrini en tu idea de juego?
-Es de los mejores técnicos que he tenido. Esos tipos que hacen un chiste y no les queda bien. Pero es muy inteligente, muy compañero y trata de hacerte ver las cosas que uno hace bien o mal.
-¿Buscaste mostrarte compañero al dar los 11 con los apodos y nombres de los jugadores?
-Cuando llegué a casa mi señora me cagó a pedos. No fue buscado y eso tiene que ver con el trato que tengo con ellos.
-¿Eso necesita el jugador de hoy?
-Hay tipos que necesitan un mimo y otros no. Algunos, una puteda o cagada a pedos. El técnico tiene que conocer a sus jugadores.
-¿Ahí entra el trabajo de la coach?
-No. Hay circunstancias en las que el jugador está agobiado y a través del coaching tiene herramientas para poder salir de distintas situaciones. Andrea trabajó conmigo en Tigre y dejé en claro cómo son las cosas. Ella a mí no me va a decir nada, sólo tengo que saber si el plantel está bien o mal.
-¿Te puede marcar cosas de un jugador que necesita atención?
-Esto es algo medio tabú en este fútbol. Acá hubo un quilombo por un psicólogo. Lo único que dejé en claro es que a mí no me va a contar nada, el día que lo haga no va a trabajar más conmigo.
-¿Elegiste vos que Gago fuera el capitán después de la lesión del Cata?
-Habrán elegido entre Agustín y Fernando, yo estaba preocupado por el quilombo que tenía en la cancha. Hay un grupo de referentes, unos en la palabra, otros en el ejemplo y otros en la cancha.
-¿Te asustó llegar al vestuario de Boca?
-No, fui directo con los jugadores. No me fijo tanto en el entorno, en Nacional había 15 referentes y fue lo mismo. Uno trata de juntarse y hablar.
-¿Escuchás a tus jugadores si te plantean algo?
-Sí, claro. Uno lo charla y lo ve, pero después decido yo.
-¿Cuál es tu objetivo?
-Pelear todos los torneos que nos quedan. Es la obligación de Boca. La Copa son menos partidos y es mano a mano, pero acá no se puede elegir un torneo u otro. Sería estúpido de nuestra parte.
-¿Qué o quiénes te sorprendieron del plantel?
-No sé si me sorprendió, pero sí noté un grupo predispuesto a salir de la situación en la que estaba. Me di cuenta el primer día, cuando charlé con los jugadores y les vi las caras.
-Los notaste…
-Dolidos por todo, por la salida de Carlos, porque saben todo lo que significa él para esta institución, por los rendimientos individuales, el rendimiento grupal.
-¿Qué tiene este equipo y qué le falta para que sea el que pretendés?
-¿Lo que tiene? El compromiso, el contagio de compañero a compañero. También la intensidad, la actitud positiva. Y, después, creo que necesitamos más juego, tanto interior como por afuera.
-Para eso es clave que Gago esté bien.
-Fernando está muy bien. Para mí Gago es un jugador importante porque te da ese pase entre líneas que no tienen muchos equipos, ni muchos planteles te diría. Castellani también tiene esa capacidad, pero nos da otras cosas que también podemos aprovechar. También es importante Meli y Colazo cuando volantea.
-¿Hasta dónde puede llegar Chávez?
-Lo veo bien. Ya lo he hablado con la gran mayoría de los chicos, sobre todo con los nuevos: deben tener cuidado porque ahora se les van a acercar todos. Andrés es un pibe que escucha, pero hay que estarle encima y tratar de que ese gustito de ser reconocido no le cambie la cabeza.
-¿Y a los que no tienen la chance de jugar, qué se les dice? A Gigliotti, por ejemplo, que pidió una chance públicamente.
-Ese es un tema que ya lo he charlado con el Puma y quedó ahí, es algo privado. A los que no están jugando se les dice que no dejen pasar el tren, que cuando les toque entrar, demuestren que el que se equivoca soy yo. Ahora teníamos lesionados a Forlin y al Cata y le tocó entrar a Magallán. Y mañana puede ser otro. No se tienen que dormir porque acá necesitamos de todos.
-¿Sentís que Boca recuperó su ADN?
-Creo que los jugadores saben lo que necesitamos, que entre todos entendemos el paladar del hincha de Boca. Nos gusta meter, nos gusta correr, nos gusta marcar y trabar, pero la acá la diferencia la hacés jugando…
-¿Te saca mucho tiempo Boca?
-Sí, pero mi familia lo sabe. Al menos mi señora, ella me conoció así.
-¿Viene a la cancha?
-Sí.
-Pero es de River, ¿no?
-Sí, pero ella no le da mucha bola. Ella es de River pero la plata viene a casa: así que es de Boca, jaja. La realidad es que la familia es de River y San Lorenzo pero hinchan por Boca.
-¿Te joden con el parecido con Sean Penn?
-A mí no me gusta esto. Eso es lo malo de la exposición. Respeto el trabajo de todos, pero no me gusta aparecer siempre. Siento que la gente se cansa de nosotros. Muchas veces en las notas y conferencias de prensa el 80% de lo que te dicen los técnicos es mentira.
-¿Ves cine?
-Si, pero ahora ya no puedo ver mucho…
-¿Qué hacés en el tiempo libre?
-Me quedo en casa y juego algo al tenis. El fútbol no me gusta jugarlo. Lo hice por 18 años, y ahora me pasa que se juegan campeonatos y todo el mundo se pelea por nada. Hay que divertirse…
-¿Boca te saca más tiempo que el que te sacaba Tigre?
-No. Hay momentos en los que me acuesto después de las 9 y me levanto tipo 4 ó 5. Ahí veo videos y hago algún trabajo. Eso sí, duermo las 8 horas.
-Después de ocho meses de vacaciones, tu señora debe estar chocha…
-Para ella mejor, ja.
-¿Cómo es ser padre de adolescentes?
-Complicado. Tengo la ventaja de que las nenas son criadas en España y es otra educación. Ni mejor ni peor, distinta. Y el tercero, que se crió acá, tiene una diferente. Lo bueno es que las chicas me salen baratas porque comparten ropa con las madre, je.
-¿Te piden volver a España?
-A mi señora le gusto mucho y a Candela (su segunda hija) también.
-Acá en Boca mandás vos, ¿en tu casa?
-No, manda mi señora. Pero ojo, si tenemos que atacar la Luna decido yo…
Fuente: Olé