En plena polémica sobre el hipotético cierre del Cine Gaumont en 2013 para destinar el lote a futuras construcciones, la Legislatura porteña tomó nota de otro caso que tuvo varias idas y venidas: ayer declaró con nivel de protección “Estructural” el Cine Teatro Opera, en Corrientes 860. Tras el debate por el cambio de denominación de la sala por “Citi”, ahora por ley la estructura estará protegida tanto el hall del teatro, la sala principal, la denominada “Petit Opera”, los sanitarios públicos, como así también la totalidad de los revestimientos y ornamentaciones interiores, luminarias, herrería y carpinterías originales del teatro.
La protección estructural, impulsada por el legislador Sergio Abrevaya, tenía una sanción de primera lectura y, tras el paso por la audiencia pública, recibió ayer la aprobación definitiva. De esta manera, los responsables de la sala deberán conservar el “carácter singular y tipológico” del edificio y no podrá ser demolido o modificado su frente.
La historia del Opera incluye varias transformaciones y remodelaciones. El original edificio de 1871 debió ser demolido y lo compró el empresario Clemente Lococo, quien trabajó nueve meses sobre el solar con el arquitecto belga Alberto Bourdon.
Así, el Cine Teatro Opera abrió en 1936, con proyecciones en una sala que albergaba cada noche 2.500 personas. Su techo, inolvidable, sirvió para que los espectadores vieran escurrirse las nubes.
Fuente: La Razón