Salió en libertad y en menos de un día quiso robar en una casa

El sospechoso caminaba por los techos de las viviendas cuando recibió un disparo. Un vecino que trabaja en la fuerza realizó el tiro. El acusado había sido aprehendido el 3 de septiembre. Hospitalizado

El martes a la madrugada, «El Tumbao» vio que la puerta del calabozo se abría y se acercó para ver qué le decían los policías. «Salí, te dieron la libertad», escuchó el preso, de 26 años, que había sido detenido hace casi dos meses por un robo.

Los agentes lo vieron marcharse raudamente de la seccional 10ª. Esperaban no tener noticias de él por un tiempo. Pero 24 horas más tarde, otra vez, «El Tumbao» se había metido en un lío.

A pocas cuadras de la comisaría, en Villa 9 de Julio, el muchacho fue baleado cuando caminaba por los techos de las casas, armado, aparentemente con intenciones de cometer un atraco.

Quien le disparó fue un policía que trabaja en Sanidad y estudia Medicina. La Justicia no dispuso contra él medidas privativas de libertad.

El presunto delincuente, herido por el disparo y con fracturas por la caída de más de siete metros, fue internado en el Centro de Salud. Según el informe oficial, está fuera de peligro.

Varias visitas

Desde la Policía aseguran que «El Tumbao» fue arrestado varias veces por distintos delitos y contravenciones.

La última vez que entró a un calabozo fue el 3 de septiembre. En esa ocasión también terminó bastante magullado.

Poco después de las 14, un vecino llamó al área investigativa de la seccional 10ª para avisar que en calle Raúl Colombres al 800 dos personas estaban luchando contra un ladrón.

Agentes al mando del oficial Lídoro Vízcarra y de los comisarios Luis Bacas, Ramón Quinteros y Heberto Cortez fueron a ver qué ocurría y encontraron a dos hombres sujetando de pies y manos al «Tumbao».

Al parecer, el muchacho había entrado a robar en una casa situada en pasaje Carlos Gardel al 700. Estaba acomodando trajes y otras prendas cuando el dueño de la vivienda lo sorprendió. Luego de correr un par de cuadras, con la ayuda de un taxista, lo redujo. «El Tumbao», por pedido del fiscal Alejandro Noguera, quedó detenido en la comisaría. El lunes, la Justicia ordenó el cese de prisión, y en los primeros minutos del martes el muchacho fue notificado sobre la medida. Y salió a la calle. Pero no por mucho tiempo.

Ayer a las 0.40, el teléfono sonó en la seccional 10ª. «En la cuadra de pasaje Gardel al 900 hay alguien que está caminando por los techos», avisó un vecino.

Los policías llegaron y, de pronto, escucharon el estallido. Corrieron hasta una casa situada en Rafael Obligado al 1.200 y encontraron en el suelo de un baldío a «El Tumbao». Tenía una herida de bala en la rodilla izquierda, una evidente fractura en el brazo y varios golpes. Junto a él había un revólver calibre 22. La fiscala María de las Mercedes Carrizo dispuso que el policía que efectuó el tiro (con una pistola calibre 9 milímetros) no fuera aprehendido, y que el presunto ladrón tenga una custodia permanente en el hospital. Una vez que sea dado de alta volverá, otra vez, a pasar la noche en un calabozo.

Fuente: La Gaceta