Florida: los manteros se duplican y facturan 518 mil pesos por día

Este mes se sumaron 238 vendedores ambulantes y ya hay 677 entre Rivadavia y Santa Fe. Los comerciantes volvieron a cortar Corrientes y el PRO buscará mañana prohibir por ley la venta callejera en toda la Ciudad.

Las perdidas económicas que tanto denuncian los comerciantes de la calle Florida, a raíz de la venta ilegal en la peatonal, quedaron demostradas en un informe que elaboró la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) el último sábado. Luego de un relevamiento que incluyó a 677 manteros, ubicados entre las avenidas Rivadavia y Santa Fe, la entidad indicó que los puestos facturan 518 mil pesos por día, a razón de $765 cada uno.

El informe no hizo más que reforzar los motivos por los que ayer los dueños de locales cortaron por sexto día la avenida Corrientes, lo que generó inconvenientes en el tránsito. Héctor López, titular de la Asociación Amigos de Florida, amenazó con continuar los cortes e incluso con extenderlos a la avenida Córdoba para alcanzar una solución.

Según el estudio de la CAME, la facturación aumenta proporcionalmente a la cantidad de vendedores ambulantes, que se duplicó en el último bimestre. Se sumaron 238 nuevos manteros durante noviembre, la mayoría dedicada a la venta de ropa falsificada.

Los 517.987 pesos que facturaron los puesteros el sábado representan $15.539 de pérdidas por día para el Gobierno de la Ciudad sólo por Ingresos Brutos, que en un mes sumarían más de $450 mil.

La disputa entre comerciantes y manteros tomó dimensiones impensadas hace algunos meses. Por eso, el jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta, junto al ministro de Ambiente y Espacio Público, Diego Santilli, recibió a los comerciantes y vecinos de Florida para proyectar una solución.

En principio, el desenlace más viable es un proyecto del PRO que ya tuvo despacho de comisión y que contempla derogar el artículo 83 del Código Contravencional que permite la venta ambulante por mera subsistencia, acaso el argumento más firme que enarbolan los manteros para seguir en la calle.

Fuente: La Razón