Amado Boudou: «Las calificadoras son el problema de los países desarrollados»

El ministro de Economía también planteó que un «grave error» de estas agencias es no permitir la intervención de la política en sus decisiones. «Quedó en claro que no fueron instituciones buenas para las tomas decisiones y se convirtieron en el gran problema de las crisis de los últimos tiempos», planteó el ministro.
El ministro de Economía, Amado Boudou, acusó hoy a las calificadoras de riesgo de ser «el problema de las grandes crisis de los países desarrollados», porque los llevaron tomar «malas decisiones» en materia económica.

Boudou también planteó que un «grave error» de estas agencias de rating es no permitir la intervención de la política en sus decisiones.

«Quedó en claro que no fueron instituciones buenas para las tomas decisiones y se convirtieron en el gran problema de las crisis de los últimos tiempos», planteó el ministro.

En esa línea, se preguntó: «Quién dijo que los gerentes de una calificadora pueden tomar mejores decisiones que los políticos. Quedó comprobado que sus decisiones fueron malas».

Boudou habló en el acto de apertura del Tercer Congreso de anual de AEDA 2011, denominado «Consolidación del modelo productivo. Propuesta para la nueva década», que se desarrolla en el salón de actos de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA.

El ministro sostuvo que las calificadoras de riesgo «estaban haciendo la política económica sin los políticos, es decir, sin los pueblos en la toma de decisiones».

El ministro dio como ejemplo de las malas decisiones de las calificadoras de riesgo su «inacción» mientras existieron en el país las AFJP, donde «tuvieron mucha influencia en la falta de inversiones de estas empresas en le economía real de la Argentina».

El candidato a vicepresidente de la nación recordó como anécdota cuando el Estado intentó invertir en una iniciativa de fábrica de General Motors que por la crisis internacional se retraía a invertir en el país por falta de presupuesto de su casa central en EEUU.

«Ante el cambio de la legislación, en vez de buscar calificadoras de riesgo que rechazaban inversiones en una empresa automotriz en el país, el Estado valoró el análisis que hizo una universidad pública, que recomendó la iniciativa, y ahora la fábrica está funcionando en Rosario con crédito público y que ya está dando réditos», indicó.

Por otra parte, el jefe del Palacio de Hacienda valoró la propuesta de AEDA y dijo que la Asociación de Economía para el Desarrollo de la Argentina viene a ocupar «un espacio que estaba vacío a nivel comunicacional, y nosotros lo valoramos y apoyamos estas iniciativas».

«A nivel internacional comienzan a aparecer fisuras que preocupan, y espacios como este cobran mayor significación en este momento histórico del mundo», señaló Boudou.

El funcionario consideró «importante realizar una apuesta en la prensa no especializada», y en ese escenario valoró el trabajo de AEDA y de su director, Matías Kulfas, quien hace un buen trabajo «para escuchar una voz diferente y con propuestas».

«Es importante el aporte al desarrollo de AEDA y cambiar este paradigma de no ser repetidores de pensamiento que no proponen cambios y se quedan siempre en el mismo concepto», indicó.

Asimismo, el ministro puntualizo que la ciencia económica dejó de ser ciencia para convertirse en un instrumentos de decisión de los poderes.

«Los economistas se plantearon cómo debían hacerse las cosas y al mundo le fue mal. Hay que proponer un replanteo de la ciencia económica no sólo en su acciones, sino también revisar desde el plano académico la formación, porque los paradigmas han cambiado», señaló.

Boudou subrayó que la ciencia económica «no fue capaz de repensar porque estaba enviciada de sus logros, y ahora es la política que provoca que la economía piense de otra manera».

En esa línea, indicó: «El desafío es que el pensamiento heterodoxo no se convierta en la nueva heterodoxia, tenemos que seguir pensando y hacer de las ideas una actitud dinámica.»

Boudou señaló que el intercambio comercial no debe quedarse en eso y sí generar nuevos empleos, y se ilusionó con la creación del Banco del Sur, que será una herramienta de desarrollo muy «importante» en la región.

«La clave que se viene es trabajar en logísticas comunes en la región, y asumir un gran debate internacional para definir el rol de los Bancos Centrales. Nosotros deberemos aportar una mirada desde esta parte del mundo que debe responder a nuestros intereses y necesidades comunes», dijo el ministro.
NA