Estalla una guerra en el gabinete por la exportación del trigo

A la arbitraria distribución del nuevo saldo exportable de trigo que está orquestando Guillermo Moreno, se suma un conflicto en los puertos privados con los recibidores de granos que podrían bloquear las terminales. Las internas del ministro de Agricultura Julián Domínguez con Carlos Tomada y el poderoso secretario de Comercio, Guillermo Moreno.

A pesar de que el ministro de agricultura, Julián Domínguez, le ganó el primer round al secretario de comercio, Guillermo Moreno, -con una ayuda de Daniel Scioli- al haberle arrancado el cupo de 450 toneladas que mantenía pisadas, los productores empezaron a llamar a distintos funcionarios y a entidades rurales para que intervengan ya que se enteraron que por un conflicto con los recibidores de granos bloquearían los puertos privados.

Se suma este problema otra maniobra del secretario de Comercio Interior, que comenzó a digitar la asignación del cupo, excluyendo a gran cantidad de productores que considera díscolos.

Domínguez también tuvo algunos cruces con su par de Trabajo, Carlos Tomada, a quien le recriminó que no le haya advertido sobre la escalada de la disputa entre la Unión Recibidores de Granos (Urgara) y la Cámara de Puertos Privados comerciales que preside Murchinson, que ponen en jaque la nueva exportación de trigo. El sindicato tiene el poder a través de sus peritos de negarse a firmar los embarques, lo que podría bloquear las operaciones.

La distracción de Tomada con un tema tan sensible no es casual, deprimido por la aplastante derrota electoral que sufrió junto a Daniel Filmus, se suma su mala relación con el líder de Urgara, Alfredo Palacio. Es que el dirigente sindical es un aliado de peso del líder de Uatre, Gerónimo “Momo” Venegas, quien apoya abiertamente la candidatura de Eduardo Duhalde y siempre criticó el autoritarismo del gobierno hacia los sectores productivos del campo.

LPO se comunicó con dirigentes de Urgara quienes confirmaron que el “conflicto existe y no hay miras de solución en el corto plazo”. El gremio no supera los cinco mil afiliados pero es respetado por su unidad y el peso que lograron en la logística del comercio exterior.

El conflicto

El conflicto es de vieja data y comenzó en el 2009, cuando Urgara presentó un borrador del proyecto del convenio colectivo con mas de 30 artículos a modificar. Luego de 2 años de negociaciones los empresarios solo quieren modificar 4 artículos: antigüedad, llamada fuera de horario, régimen de licencias, y la incorporación de una subcategoría.

El conflicto se desató por el tema salarial, el régimen de categorías y tareas, y la incorporación de adicionales. “La Cámara de Puertos Privados comerciales que preside Murchinson adoptó una postura intransigente”, explicaron fuentes sindicales.

Los puertos privados de Bahía Blanca, Necochea, y Quequén, entre otros, son los que están en alerta y de no arreglarse el conflicto trabarían las exportaciones de trigo. Y por otro lado, la habitual intermediación del líder de la CGT, Hugo Moyano, a la que suele recurrir el gobierno difícilmente se produzca. Al distanciamiento de Moyano con el kirchnerismo se suma su nula relación con Urgara.

Es que si bien Urgara integra la moyanista Confederación de Trabajadores del Transporte (Catt) mantiene una prudente distancia de la conducción del taxista Omar Viviani, quien tampoco vive su mejor momento con el camionero. Es que Viviani sostiene que hay que profundizar la defensa de los trabajadores le moleste o no al gobierno y en este punto estaría inclinado a respaldar a los recibidores.
Fuente: lapoliticaonline.com