Boca: Falcioni está «preocupado», pero en el club no quieren reclamos

La goleada sufrida por el equipo alternativo ante el París Saint Germain dejó inquieto al entrenador, que insiste en que al plantel le falta recambio. Los dirigentes aseguran que no habrá más contrataciones y esperan respuestas en la cancha

Boca cerró una gira que, malos resultados al margen, podría tener consecuencias aún peores en el tiempo: desde los trastornos físicos por un raíd tan exigente a días de iniciar la temporada (en el club ya saben del tema por experiencias del pasado reciente) hasta pequeños desencuentros que se convertirán en heridas si los resultados no acompañan en el próximo Apertura.

Esto último es lo que más preocupa en el club de la Ribera, ávido de reencontrarse con el éxito tras una larga sequía y con un gigante signo de interrogación en cuanto al promedio, a la espera de novedades por el nuevo campeonato. Lo que dejó la gira, en fin, más allá de dos derrotas y un empate, es la discrepancia entre Julio César Falcioni y la dirigencia por la calidad del plantel.

Del plantel, sí, porque el entrenador cree –como declaró públicamente- que Boca tiene «un lindo equipo», aunque también está «preocupado» –según confía en privado- por la falta de recambio, tal como quedó expuesto en la caída de los suplentes por 3 a 0 de ante París Saint Germain, ayer en el cierre de la gira. Apenas una muestra de esa vieja rencilla que simboliza su ciclo, el cual todavía no cumplió un año de vida: él pidiendo más, los dirigentes poniendo límites.

Boca incorporó a Darío Cvitanich, Rolando Schiavi, Franco Sosa y Agustín Orión. Recuperó a Facundo Roncaglia, Jesús Méndez y a Leandro Gracián. Con respecto a la temporada pasada, ya no cuenta con Cristian Lucchetti, Javier García, Luciano Monzón, José María Calvo, Ricardo Noir y Martín Palermo. Si contratara al arquero suplente que busca, quedaría compensado en sus líneas con respecto a altas y bajas.

¿Dice algo este balance cuando los resultados de la última campaña fueron tan malos? Cabe preguntarse inmediatamente si el reciente fracaso fue por falta de jugadores o por –justamente- porque los refuerzos no rindieron. Falcioni pidió y tuvo a Leandro Somoza, Walter Erviti y Diego Rivero. Con excepción del «Burrito», condicionado por una lesión, no encontró soluciones individuales en las caras nuevas; tampoco, respuestas colectivas ante el viejo problema de la falta de una idea de juego.

Los dirigentes no concederán más deseos al entrenador. El vicepresidente del club, José Beraldi, anunció días atrás la retirada del mercado de pases. Según trascendió, un dirigente de peso le sugirió al DT no insistir más por Santiago Silva. Otros, por lo bajo, piden menos demandas y más resultados. Boca afronta un escenario similar al de las últimas temporadas: el de tener una base que muchos equipos envidiarían y una presión tan lógica como superior a la de cualquier rival.

Fuente: Infobae