“Que Dios me regale un triunfo”

Ahora sí será su última función con la camiseta que abrazó desde que empezó a correr tras una pelota. No habrá tiempo para bises. Y la fiesta del adiós, que coronará casi dos décadas de carrera (debutó el 6 de octubre de 1991, en la victoria de Gimnasia 3 a 2 frente a Independiente, en Avellaneda), sólo será completa si va de la mano de una victoria. “Quiero que mañana Dios me regale un triunfo en mi despedida”, pidió Guillermo Barros Schelotto en la víspera del encuentro de esta tarde (arranca a las 14.30 y televisa Canal 7), en el que el Lobo intentará conservar su plaza en Primera por un año más. Para ello, el único camino es el del éxito, por cualquier diferencia, para revertir el 0-1 en el choque de ida jugado en San Juan.

Los platenses, expertos en esta clase de remontadas, procurarán dar cuerpo a la máxima que reza que no hay dos sin tres: en las pasadas temporadas atravesaron con éxito la Promoción luego de caer en el primer partido de la serie ante Atlético de Rafaela. Para el juego de esta tarde, Darío Ortiz introducirá una variante obligada: Jorge Córdoba reemplazará a Claudio Graf, que el domingo sufrió una rotura fibrilar en el bíceps femoral izquierdo. Para la hinchada tripera será una tarde de despedidas, ya que, junto a Guillermo, jugará su último partido otro de los bastiones del equipo, Fabián Rinaudo, que se irá al Sporting de Lisboa.

Por el lado de los sanjuaninos, Daniel Garnero esperará hasta último momento para decidir la inclusión entre los once de Federico Poggi, que el domingo no estuvo desde el arranque por un desgarro en el cuádriceps izquierdo. Si el ex jugador de Huracán y Arsenal no llega, Damián Canuto volverá a ser titular.

Fuente: La Razón