BERLIN (Reuters) – Alemania quiere cerrar todos sus reactores nucleares para el 2022, declaró el lunes la coalición de Gobierno de la canciller Angela Merkel, en un rápido giro en la política energética del país después del desastre de la central japonesa de Fukushima.
Además, la coalición, sensible a las acusaciones de que podría incrementar la dependencia del muy contaminante carbón lignito, dijo que planea recortar el uso de energía en un 10 por ciento para el 2020.
Merkel tendría dificultades en presentar el plan como otra cosa que no se una derrota política ante los socialdemócratas y los Verdes, en plena resurrección, y pronto recibió críticas desde el exterior.
La propuesta podría ser aún más ambiciosa que el cierre nuclear planeado cuando los socialdemócratas del partido SPD y los Verdes estaban en el poder en el 2000. La iniciativa cerraría ocho de 17 centrales atómicas ahora y seis más para el 2021.
No obstante, la decisión de un país industrializado más drástica luego del desastre en Japón podría encontrar una fuerte oposición de las compañías eléctricas.
Hace sólo nueve meses, Merkel anunció una impopular extensión de la vida útil de varias centrales nucleares por un promedio de 12 años. En marzo, tras el terremoto y el tsunami en Japón, dio marcha atrás y puso la totalidad de la estrategia energética de Alemania bajo revisión.
«Nuestro sistema energético puede y debe cambiar en forma fundamental. Queremos que la electricidad del futuro sea más segura y, al mismo tiempo, confiable y económica», dijo Merkel a periodistas el lunes.
Para acompañar al cierre de centrales nucleares, Alemania planea recortar el uso de electricidad en un 10 por ciento hacia el 2020 y duplicar la participación de fuentes de energía renovable a 35 por ciento durante el mismo período, según un documento gubernamental al que accedió Reuters.