El dueño de casa vio que uno de los ladrones se dirigió hacia la planta alta de su casa y se enfrentó a balazos; lo mataron de cuatro disparos; uno de los asaltantes, malherido, fue detenido
Cuando vio que el ladrón intentaba subir a la planta alta de su casa, donde estaban sus dos pequeñas hijas, una amiga de una de ellas y la empleada que las cuidaba, no dudó. Tomó su arma y se enfrentó con el delincuente. Entonces, comenzó el tiroteo, que siguió fuera de la vivienda, con los cómplices del primer delincuente irrumpieron para rescatarlo.
A raíz del enfrentamiento, ocurrido ayer, minutos después de las 16, el dueño de la vivienda, al que fuentes policiales habrían identificado como Sebastián Cid, de 38 años, recibió cuatro balazos y murió en el acto.
Luego de asesinar al gemólogo, experto en piedras preciosas, los dos delincuentes cargaron al primer ladrón, que habría resultado malherido, en la camioneta Chery Tigo en la que habían llegado a la casa situada en Balcarce 1355, en Martínez, y huyeron sin concretar el robo.
Cid, asesinado por resistirse a una entradera y por defender a sus hijas, fue la cuarta víctima de un homicidio en ocasión de robo en las últimas 48 horas en el Gran Buenos Aires.
Según relataron los vecinos a la nacion, se escucharon más de veinte balazos. Algunos de ellos, al ver al dueño de casa, ensangrentado y agonizando intentaron llevarlo al hospital más cercano a bordo de un automóvil, pero los policías que habían llegado al lugar explicaron que debían esperar que llegara la ambulancia.
Debido a que la esposa de la víctima que está embarazada y es abogada, no se encontraba en la vivienda en el momento del trágico episodio, las pequeñas hijas del hombre asesinado fueron contenidas por los vecinos que las retiraron de la vivienda, en brazos y en medio de llantos.
Fuentes policiales indicaron que el dueño de casa tenía la credencial de legítimo usuario expedida por el Registro Nacional de Armas (Renar) que lo habilitaba a portar el arma con la que enfrentó al delincuente que entró en su casa.
Anoche, el comisario mayor Fabián Blanco, titular de la Jefatura Departamental San Isidro, afirmó que fue apresado un delincuente herido en el hospital Tornú, donde fue llevado por sus cómplices. El jefe policial indicó que también fueron aprehendidos otros tres sospechosos, aunque todavía no estaba comprobado si tenían vinculación con el homicidio.
Según la reconstrucción del hecho realizada por la policía, a partir de los testimonios de los vecinos, la banda que mató al experto en piedras preciosas estaba integrada por cinco delincuentes. Dos de ellos se quedaron a bordo de la Chery Tigo gris y los otros tres bajaron y se dirigieron a la casa en el momento en que los albañiles que trabajaban en la vivienda abrieron el portón para entrar materiales.
Anoche, fuentes policiales indicaron que el ladrón herido, de siete balazos, fue abandonado por sus cómplices en el hospital Tornú, de barrio de Chacarita.
Hasta allí llegaron los delincuentes, luego de que la policía rodeó la villa Melo, situada en la localidad de Villa Martelli. Allí, los asaltantes se enfrentaron con los policías que los perseguían y aprovecharon los laberínticos pasillos para eludir a los uniformados. Así, lograron llegar hasta la villa La Rana, en el partido de San Martín.
Desde allí, tomaron por Constituyentes, cruzaron la avenida General Paz y llegaron hasta el hospital Tornú, donde abandonaron al cómplice malherido.
Mientras, el fiscal de Martínez Gastón Garbus esperaba precisiones sobre los sospechosos para ordenar los allanamientos en las viviendas del mencionado asentamiento que funcionarían como aguantaderos de los integrantes de la banda que mató al experto en piedras preciosas.
Fuentes policiales indicaron que la camioneta en la que huyeron los delincuentes, luego de la entradera frustrada, fue grabada por varias cámaras de seguridad de los municipios de San Isidro y Vicente López.
Así, al seguir el recorrido del vehículo por las cámaras de seguridad, los policías lograron llegar hasta la zona de la villa Melo.
Además de buscar a los asaltantes, los policías que rodearon la villa Melo, realizaban una serie de rastrillajes con el objetivo de encontrar las armas calibre 40 y 9 mm utilizadas en el ataque contra la casa de Balcarce 1355.
Esas armas de guerra tampoco habían sido encontradas en el recorrido que hicieron los delincuentes a bordo de la Chery Tigo gris.
El grupo de policías que revisaron las imágenes de las cámaras de seguridad no pudo advertir si los asaltantes se descartaron de las armas en algún tramo del camino que tomaron para escapar.
En tanto, fuentes de la Jefatura Departamental San Isidro señalaron que el detenido herido presentaba cuatro impactos de bala y anoche permanecía internado en estado delicado.
Fue el cuarto robo que terminó en asesinato en las últimas 48 horas en el conurbano. Anteayer, fueron asesinados el policía Miguel Ángel Carabetta, el licenciado en Seguridad, Marcelo Rodríguez y el carpintero Víctor Cardozo.
Informe de Josefina Marcuzzi.
Otra historia trágica
- La trágica historia se repite casi cinco años despúes y a menos de cinco cuadras de distancia. Eran las 6.53 del 21 de octubre de 2008. El ingeniero Ricardo Barrenechea, de 46 años, su esposa y sus cuatro hijos dormían en su chalet de Perú 725, en Acassuso. La empleada doméstica estaba preparando el desayuno cuando por lo menos dos jóvenes delincuentes armados irrumpieron en la vivienda. Pocos segundos después, el dueño de casa era asesinado a sangre fría de cuatro tiros delante de su familia, a pesar de que había entregado todo el dinero y las joyas.
Fuente: La Nacion