La CTA inmiscuida en una fuerte ebullición interna

Las elecciones internas del próximo 23 de septiembre, ha abierto como nunca los distintos proyectos de país que hay dentro de la central obrera. Los modelos de acción gremial que hay en disputa y que sumergen a la CTA en una crisis de la que será difícil salir en el futuro cercano. Las internas y las peleas en una misma agrupación, partido político, movimiento o lugar de trabajo, es algo que caracteriza a los argentinos, y que como suele decirse popularmente, donde hay cinco personas, es posible que pueda llegar a haber hasta cinco posiciones distintas.

En estos momentos la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), se encuentra pasando un período de discusión interna muy fuerte, lo que ha llevado a que en la elección para elegir autoridades nacionales el 23 de septiembre, se presenten dos listas que tienen entre sí profundas diferencias, apostando cada una a modelos de país distintos.

Por un lado se encuentra el oficialismo dentro de la central obrera, que se encuentra encarnado por el actual titular de la CTA, Hugo Yasky, que irá en busca de la reelección a su cargo. El dirigente docente está acompañado por referentes importantes del sindicalismo, como el diputado nacional Ariel Basteiro, Roberto Pianelli del sindicato de los trabajadores del Subte, Claudio Marín de FOETRA y el dirigente docente y legislador de la ciudad de Buenos Aires Francisco “Tito” Nenna, entre otros.

Del otro lado se encuentra la lista que apadrina el ex titular de la CTA , el líder estatal Víctor De Gennaro, que llevará como candidato a presidir la central obrera al referente de ATE (Asociación Trabajadores del Estado), Pablo Micheli. Este sector es apoyado por el diputado nacional Claudio Lozano, José Rigane de Luz y Fuerza de Mar del Plata, Daniel Jorajuría de gastronómicos anti Barrionuevo, Juan Carlos Giuliani que es el secretario de Prensa de la CTA , el legislador de la ciudad Fabio Basteiro, Alberto Piccinini de la UOM de Villa Constitución, entre los más importantes.

La CTA, que fuera fundada a principios de los ’90 por el líder de los estatales Germán Abdala y su coequiper de entonces, Víctor de Gennaro, fue un manto de agua fresca dentro de la demoledora propaganda neoliberal de esos años, y sobre todo para los trabajadores que se sintieron totalmente traicionados por un dirigencia sindical de la CGT que se sumó a las huestes menemistas y apoyó la aventura privatizadora del peronismo de entonces.

La irrupción del menemismo con todo su aparato neoliberal en los ’90, trajo aparejado una fuerte división en el movimiento obrero, entre aquellos que apoyaron a Menem, donde los “Gordos” fueron los que llevaron las de ganar y efectuaron grandes negocios con el gobierno de entonces, lo que les valió la repulsa de la mayor parte de la sociedad, que vio como el sindicalismo nacional en vez de defender las fuentes laborales que se perdían con el modelo neoliberal, se convirtieron en empresarios que efectuaron grandes negocios a costillas de un Estado desguasado.

La CTA, nacida para luchar contra estas injusticias y “entregas” cometidas desde lo más alto de la dirigencia sindical, no ha podido dejar atrás otras viejas prácticas que han caracterizado a la clase dirigente local, tanto política como social, como son las internas desgastantes que debilitan al movimiento obrero ante la sociedad.

En esta interna lo que está verdaderamente en discusión es el proyecto de país que cada uno de los sectores quiere para las próximas generaciones de argentinos. Los más de 1.300.000 afiliados deberán discernir si se continúa con un apoyo crítico al kirchnerismo y trabajando codo a codo con el gobierno en muchos puntos de la vida diaria, como es la actuación de Yasky al frente de la CTA; o si quiere un cambio profundo, con críticas feroces hacia el modelo kirchnerista, que es el que propone De Gennaro y compañía.

Las diferencias en las dos líneas son hondas, ya que dan en todos los órdenes de la vida sindical y política, que según los críticos a la conducción actual van desde la actitud complaciente de Yasky hacia Hugo Moyano y su acercamiento con la CGT , lo que está impidiendo luchar por la personería gremial de la CTA , hasta el apoyo que brindó Yasky al canje de deuda lanzado por el gobierno nacional.

Desde el lado de De Gennaro quieren reformas profundas que abarquen políticas de Estado que permanezcan por décadas en la Argentina , y es por eso que no decaen en su lucha por lograr la libertad sindical y la personería gremial para la CTA ; hasta apoyar la movida lanzada por diversos sectores de la sociedad de organizar una auditoría de la deuda externa, que investigue la deuda legal de la ilegal, y pagar sólo aquella que sea lícita, y no seguir con el régimen actual de pago que tiene el kirchnerismo hacia los organismos internacionales de crédito.

En lo político hay diferencias que ya son inocultables, que van desde el apoyo que brinda el sector comandado por Yasky a Martín Sabbatella y a todo el neokirchnerismo no pejotista; mientras que De Gennaro impulsa una unidad entre todos los sectores nacionales, progresistas y de centroizquierda, para converger en un movimiento que realice los cambios que el país precisa, y piensa que ese hombre hoy en día es el diputado nacional de Proyecto Sur, Fernando “Pino” Solanas.

Además, no se puede olvidar como Yasky dio su apoyo al gobierno nacional durante el conflicto con el campo, incluso marchando a la plaza de los Dos Congresos a favor del oficialismo; y cómo De Gennaro, acompañó a un viejo militante de la central obrera, como es Eduardo Buzzi, a la marcha rural.

Es evidente que hay detrás de cada una de las posturas, dos proyectos de país muy diferentes entre sí, que no comulgan el uno con el otro, y que dirimirán posiciones en la próxima elección para elegir secretario general de la central obrera, que se desarrollará en el mes de septiembre, y que marcarán un antes y un después para la organización sindical que vino a cambiar el modo de hacer gremialismo en la Argentina , y que espera atravesar esta crisis y posicionarse de cara al futuro, brindando soluciones para las generaciones que vienen.
Fuente: agenciacna.com