El Gobierno nacional salió a fustigar la convocatoria al cese de comercialización de granos. «La Argentina tiene un consumo de unos seis millones y medio de toneladas (de trigo). Hemos sido insistentes, persistentes, remachadores, de garantizarle el consumo a los argentinos, que el pan llegue a la mesa a un precio determinado. Con el consumo de los argentinos no se juega», aseveró el jefe de Gabinete de la Nación, Aníbal Fernández.
A su vez, el ministro de Economía, Amado Boudou, dijo que el reclamo de ese sector no es el de toda la sociedad. «También los jubilados, el comercio, la industria y todos los sectores merecen atención. Trabajamos para el conjunto de los argentinos. Escuchamos los reclamos sectoriales y los atendemos. Con una economía que crece, también crece el sector agropecuario», enfatizó.
Fuente: DyN-Télam