La polémica volvió a encenderse luego de que Francia, Suecia e Inglaterra comenzaran a retirar el Wi-Fi libre de sitios públicos. Sin embargo, especialistas aseguran que es inofensivo. Consejos
Según información difundida por el sitio La Vanguardia, la Organización para la Defensa de la Salud, la Fundación Vivo Sano y la Fundación para la Salud Geoambiental iniciaron una campaña para retirar el wi-fi de los colegios y lugares públicos argumentando que trae enormes riesgos para la salud.
«El wi-fi emite radiaciones electromagnéticas a una potencia muy elevada. Las consecuencias son nocivas para todos, pero en especial para los niños, más vulnerables porque están en pleno desarrollo», advirtió el abogado ambientalista Agustín Bocos durante una entrevista con La Vanguardia.
Sin embargo, hay posiciones muy diferentes al respecto.
Lo que hay que saber
Para entender el impacto que puede causar en la salud la radiación electromagnética que emiten los sistemas de Wi-Fi o los teléfonos celulares hay que aclarar cuatro puntos.
Primero: no existen estudios definitivos acerca de los daños que puedan provocar el Wi-Fi o los celulares en las personas.
Segundo: los parámetros establecidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS) -1.000 microvatios por cm2- para normar los niveles tolerables se decidieron por una cuestión netamente precautoria.
Tercero: los niveles de radiación emitidos por Wi-Fi o por teléfonos celulares están muy por debajo del máximo tolerable establecido por la OMS. Incluso en Mendoza hay mediciones de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) que así lo demuestran.
El cuarto punto es el que deja una puerta abierta al interrogante: todavía no se ha determinado en ninguna parte del mundo si la exposición a estos bajos niveles de radiación durante un lapso prolongado (50 años, por ejemplo) puede provocar algún problema de salud.
Tipos de radiaciones
Además de los puntos aclarados, hay que diferenciar las radiaciones entre ionizantes y no ionizantes.
Las radiaciones ionizantes son aquellas que producen modificaciones en la materia (un tumor en el tejido humano, por ejemplo).
Las no ionizantes, en cambio, sólo producen un efecto térmico o de calentamiento. Éste es el caso del Wi-Fi y los celulares.
Hasta ahora, científicamente sólo se ha comprobado que una comunicación por celular que dure muchos minutos u horas no hará más que elevar la temperatura de la piel. “Pero nadie puede garantizar que, dentro de 30, 40 o 50 años, el uso del Wi-Fi o del teléfono celular no produzca alguna afección a la salud”, explicó José Balacco, cuando era director del proyecto LECER, de la UTN, que mide las radiaciones no ionizantes desde el 2008 en la provincia.
“Si usted me pregunta cuál es el daño en la salud humana comprobado que causa la radiación del Wi-Fi o de los teléfonos celulares, le tengo que decir ninguno, porque son muy bajas. Ahora bien, si me pregunta acerca del daño que puede causar la exposición prolongada a estas radiaciones durante muchos años, le tengo que contestar no sé; nadie lo sabe”, profundizó Balacco en una entrevista realizada por Diario UNO en 2011.
Mediciones en Mendoza
Las mediciones realizadas en la provincia por la UTN, sólo en algunos casos, llega a cinco microvatios por centímetro cuadrado. En la mayoría de los casos, las mediciones apenas llegan a un microvatio por centímetro cuadrado.
Además las mediciones realizadas por la UTN no discriminan si la radiación proviene de Wi-Fi, antenas radiales o celulares.
En todos los casos, están muy lejos de los niveles tolerables establecidos por la OMS: 200 microvatios/cm2 para radios FM; 400 microvatios/cm2 en el caso de los celulares y 1.000 microvatios/cm2 para el Wi-Fi. Si una medición superara lo tolerable, se profundizaría el estudio a fin de detectar de dónde proviene la radiación.
Es decir que, en el caso del WI-FI, las radiaciones están casi 1.000 veces por debajo de los niveles de radiación que, por precaución, ha estqablecido la OMS.
Más antenas y menos potencia
Una fuente consultada por Diario UNO explicó que las empresas están tratando de instalar más antenas pero que trabajen con menor potencia. «La población se asusta cuando ve antenas en su entorno, pero es lo mejor. Cuando hay menos antenas la radiación es más alta debido a que la potencia es más elevada», detalló.
Luego reveló que hay varios lugares de Mendoza en que las antenas para proveer servicios de WI-FI están siendo adaptadas al entorno: «Por ejemplo, en Rodríguez Peña y Acceso Sur hay dos supuestos tanques de agua a más de 30 metros de altura que, en realidad, son antenas de celulares, no tiene sentido poner un tanque de agua a esa altura. Pero Al mimetizarse con el entorno la población no se preocupa al tiempo que se evita la radiación dañina para la gente», reveló.
Consejos
- A pesar de que la radiación no es dañina, lo mejor es no exponerse siguiendo los siguientes tips:
- Apagar el WI-Fi de noche en los hogares.
- No poner el celular a menos de 30 centímetros en el dormitorio cuando se descansa.
- Evitar su uso permanente.
- Usar auriculares o manos libres en celulares cuando sea posible.
Fuente: http://www.diariouno.com.ar/tecnologia/Causa-o-no-causa-dao-el-WI-FI-20140829-0049.html