Procesaron por homicidio a uno de los líderes de la banda rosarina de Los Monos

Ariel Máximo Cantero, considerado uno de los eslabones más sanguinarios de la organización, está acusado por la muerte de Diego Demarre, el dueño del boliche donde en 2013 asesinaron a «el Pájaro» Cantero

ROSARIO.- Ariel Máximo Cantero , uno de los lugartenientes de la banda de Los Monos, quedó procesado por el homicidio del dueño de un boliche de Villa Gobernador Gálvez, donde fue asesinado Claudio «el Pájaro» Cantero, líder del grupo acusado de manejar gran parte del narcotráfico en la zona.

La jueza de Instrucción Alejandra Rodenas tomó esta decisión después de una exhaustiva investigación que, según dijeron fuentes judiciales, tuvo como pruebas fundamentales escuchas telefónicas y un video que muestra el momento en el que es acribillado Diego Demarre, el 27 de mayo del año pasado, cuando retornaba de declarar en los tribunales de Rosario por el homicidio de Claudio Cantero.

Los integrantes de la banda de Los Monos que están actualmente presos transitaron los pasillos de tribunales durante las últimas dos semanas.

A la par de este fallo contra Ariel Máximo Cantero, también conocido por el apodo de «Guille», el juez Rubén Jukic decidió que 13 integrantes del grupo narcocriminal sigan con prisión preventiva.

Durante los días en los que se llevó a cabo el trámite judicial y como los implicados participaron en audiencias orales, se realizó un despliegue de seguridad pocas veces visto en los tribunales de Rosario.

Los procesados llegaban y partían de la sede judicial custodiados por uniformados de la Tropa de Operaciones Especiales de la policía provincial (TOE) con los rostros tapados y provistos de armas largas, chalecos antibalas y cascos.

«Guille» Cantero, que para la policía y los investigadores judiciales sería uno de los eslabones más sanguinarios de la banda de Los Monos, fue procesado por la magistrada Alejandra Rodenas por «homicidio calificado por el concurso premeditado de dos o más personas y agravado por el uso de arma de fuego en calidad de autor y portación ilegítima de arma de fuego de guerra».

Hay otros dos integrantes de la organización mafiosa -Leandro Vilches y Jorge Chamorro- que fueron considerados «cómplices secundarios».

Un día después del homicidio de «el Pájaro» Cantero, el 26 de mayo de 2013, Diego Demarre, propietario del boliche Infinity Night, decidió presentarse en los tribunales para declarar y tratar de «despegarse» del crimen del líder de la banda.

Según lo que se desprende de las escuchas telefónicas, «Guille» Cantero en ese momento estaba en las inmediaciones de tribunales siguiendo los pasos de Demarre. El también procesado Vilches fue, según probó la Justicia, quien contactó como sicario a Jorge Emanuel Chamorro, un delincuente que en los registros policiales aparece involucrado en otros crímenes por encargo.

Luego de toda la tarea de inteligencia que llevaron adelante los integrantes del grupo mafioso, Demarre, finalmente, fue asesinado a plena luz del día en la esquina de las calles Maipú y Seguí.

Unos minutos después del desenlace sangriento, Vilches llamó a Chamorro y le ordenó que le pasara las novedades. El sicario, entonces, le hizo una descripción descarnada sobre dónde impactaron los disparos en el cuerpo del dueño del boliche.

«Siete detonaciones. Siete en el blanco. Dos en el «chope» [pecho], dos en la «zapán» [abdomen], dos en el brazo, uno en la pierna», dijo.

Vilches lo felicitó por la tarea de sicario, y le gritó: «¿Están todos contentos ahora?»

Otro punto fundamental en la pesquisa fue el video de la cámara de seguridad de la casa de Demarre, en Maipú y Seguí, que muestra a un hombre de las mismas características que «Guille» en el momento del homicidio.

En ese video aparece un Volkswagen Bora de color blanco 1.8 Turbo Highline de color blanco que estaba registrado en las imágenes de las cámaras del Hospital de Emergencias Clemente Álvarez, donde había sido llevado «el Pájaro» Cantero un día antes. Tras el crimen ese vehículo fue pintado de negro en un taller de Donado y Mendoza y fue vendido. El Bora LQS-242 fue hallado en noviembre pasado en la provincia de Córdoba..

Fuente: LA NAción