Los puesteros cortaron el cruce de Corrientes y Larrea durante siete horas para reclamar por la mercadería que les fue secuestrada. La mayoría es de Senegal y vendía relojes y alhajas. Caos de tránsito rumbo al Centro.
Con pancartas y tambores, un grupo de manteros senegaleses cortó el tránsito en el cruce de la avenida Corrientes y la calle Larrea, pleno corazón de Once, para reclamar por la mercadería que les fue secuestrada y pedir un nuevo lugar para continuar con la actividad.
La movilización se inició pasadas las 11 de la mañana y se extendió hasta las 18.30, por lo que la circulación vehicular fue caótica durante gran parte del día. En un principio, colectivos y autos particulares debieron desviarse por las calles paralelas para llegar hasta el Centro. Pero en horas del mediodía se acercó personal de la Policía Federal para, aunque sea, liberar un par de carriles de la avenida. Así, los manifestantes mantuvieron la protesta pero permitieron el paso de vehículos.
Aunque la movilización fue liderada por los puesteros de Senegal, con el correr de las horas se sumaron otros manteros que habían sido desalojados y representantes del denominado Movimiento de Vendedores Libres.
“El Estado ya nos reconoció, tenemos nuestros papeles de residencia, no estamos haciendo cosas ilegales. Sólo pedimos que nos dejen trabajar y que devuelvan la mercadería”, sostuvo una mujer, quien contó que la Policía le secuestró relojes, joyas, cinturones y otros productos durante la madrugada. Y agregó: “No podemos volver a nuestro país, tenemos hijos que nacieron aquí y los tenemos que alimentar”.
Nar Fay, otro de los manteros, explicó el procedimiento de la Metropolitana: “No sólo irrumpieron en nuestras casas, además nos levantaron las mantas a todos los que estábamos trabajando sobre Corrientes. Es muy injusto porque nosotros todo lo hacemos honestamente”.
El pasado domingo, el Gobierno porteño realizó un operativo contra la venta ilegal callejera y levantó cerca de 30 puestos en las inmediaciones de la estación ferroviaria. Pero en el transcurso de la semana los manteros volvieron a instalarse en la vereda, aunque en menor número y en condiciones más precarias. El martes, la Policía Metropolitana avanzó con un nuevo operativo y allanó dos depósitos ilegales, donde incautó 130 bolsas con productos falsificados.
Fuente: La Razón