A punto de tener su primera temporada en Mar del Plata, la infartante actriz saca a relucir su lengua filosa. Victoria Vannucci, Claudia Ciardone y la Niña Loly no se salvan de su opinión crítica. Y admite: “No soy mañosa con las poses, pero sí con los lugares donde tengo intimidad. Ya cumplí la mayoría de mis fantasías”. ¡Epa!
La cara y el documento evidencian 22 años. Pero el nivel de lucimiento que ella tiene en el espectáculo suele llegarle a mujeres con algunos años más, y después de traspasar distintos escándalos mediáticos. Sin duda, Luly Drozdek es una belleza con ascenso a gran escala. Actriz de Igualita a mí (la última película de Adrián Suar y Florencia Bertotti) y de la comedia Passión (junto a Germán Krauss, Darío Lopilato y Stella Maris Lanzani); también conduce Q noticias por el canal de música Quier o ; co-conduce El código (América TV) y es una de las figuras de la agencia internacional Leandro Santos Models. “Este verano haré mi primera temporada teatral en Mar del Plata. Estoy feliz porque llegué a eso sin hacerme pasar por la novia de nadie… Me encanta actuar y estoy dispuesta a avanzar pasito a pasito con tal de hacer carrera. Prefiero crecer a paso firme que desbarrancarme”, arremete, poniéndole el pecho a las declaraciones. “Por suerte, el elenco de Passión es anticonflictivo. Pero sé que hay muchos que van a pasarse el verano tras el escándalo del momento. Ojo, si me buscan, me van a encontrar.
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Y la verdad es que tengo un poco de miedo de que las chicas que tienen experiencia en escándalos me hagan pagar derecho de piso. Igual, llegué para quedarme y si tengo que defender mi lugar con uñas y dientes, lo voy a hacer. Es que hay muchas que si bien trabajan hace un tiempo, no estudiaron y se nota que no tienen preparación. Y eso, quieras o no, siempre es una sombra”, desafía la curvilínea modelo.
–¿Estás haciendo referencia a alguna chica del medio en especial?
–Sin ir más lejos, la Niña Loly se hizo conocida el verano pasado por hacer quilombos y por hablar eternamente de mensajes de texto que, supuestamente, le había mandado Matías Alé.
–La semana pasada, la Niña Loly tuvo un enfrentamiento con Leo Montero que hacía humoradas con la frase “Niña troli”…
–Por suerte, a mí el día de mañana nadie va a decirme Luly troli… algo que me parecería patético. Y, te repito, yo no tuve que hacerme pasar por la novia de nadie para tener trabajo.
–Estás afiladísima…
–No es eso… Sólo que me gusta decir las cosas tal cual son. Otro caso es el de Victoria Vannucci, que si no se meten con su vida privada, no te enterás de que está viva. Yo no estaré en el centro de atención de los líos mediáticos, pero estoy tranquila de que todo lo que logré es a través de mi trabajo. De hecho, hace poquito me ofrecieron la conducción de Call TV, un clásico en juegos televisivos, y no pude aceptar porque no me dan los tiempos.
–Pasemos a tu vida privada, y ¿estás sola o acompañada?
–Siempre hay algo… ¡sola no se puede estar!
–¿Cómo te definirías en la intimidad?
–Qué pregunta… Pero te puedo confirmar el mito de que las que tenemos cara de buenas, somos las peores. No soy de las que te dicen: “Huy… acá no”. De hecho, cumplí la mayoría de las fantasías que tuve. No soy mañosa con las poses pero sí con los lugares. Una de las que cumplí, que me acuerdo y que me resulta graciosa es la de estar en plena ruta, que pasen los autos y que toquen bocina.
–¿Qué es lo que más te halagan los hombres?
–Sin duda, mi totó, mi cola. Pero también la sonrisa, ojo. Y a mí me gustan los hombres de buen lomo. Puede ser muy lindo de cara pero si tiene rollitos, no tiene chances conmigo. Ahora, si de cara está medio medio y tiene buen cuerpo, seguro que me llama la atención. Un Rodrigo Guirao Díaz no es lo que más me gusta. Será muy lindo para la mayoría de las mujeres, pero a mí no me desvive.
Fuente: paparazzirevista