En la OMC, 32 países cuestionaron la política económica argentina

omcLas barreras proteccionistas, la inflación, las estatizaciones sin indemnización y la imposibilidad de girar dividendos fueron las principales críticas

Se conocieron recientemente los detalles de los reclamos que más de 32 países presentaron en la Organización Mundial de Comercio (OMC) en contra de la política económica que desarrolla la gestión de Cristina Kirchner.
Las barreras proteccionistas que instaló la Secretaría de Comercio Interior serían sólo uno de los puntos más relevantes entre las críticas elevadas por los miembros de la OMC, que también mostraron preocupación por el impacto de la inflación, las estatizaciones sin indemnización y la imposibilidad de las firmas extranjeras de girar dividendos, entre otros temas.
Los reclamos fueron presentados en una reunión realizada en marzo pasado, pero se revelaron por escrito en un documento al que accedió el diario La Nación y cuyas implicaciones publicó este viernes.
La reunión en Ginebra estuvo muy caldeada y muchos embajadores cuestionaron sin vueltas la marcha de la economía argentina, según describió el matutino. El encuentro tuvo lugar de que la delegación argentina en la OMC -liderada por el secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, Augusto Costa, y por la secretaria de Comercio Exterior, Beatríz Paglieri- contestara unas 600 preguntas que había extendido los diferentes representantes extranjeros en Ginebra.
En el escrito, aparecen, por caso, las quejas del embajador de Vietnam, Trung Thanh Nguyen, quien cuestionó las trabas arancelarias, los requisitos que exige la Argentina para nivelar el comercio, los planes de nacionalización de empresas y los atentados a la propiedad intelectual.
A la vez, el presidente del Organo de Exámen de Políticas Comerciales de la OMC, el embajador de Suecia Joakim Reiter, trasladó la «preocupación por la aplicación y la repercusión de los impuestos a la exportación; la aplicación de impuestos internos; y el hecho de que la concesión de incentivos estuviera supeditada a prescripciones en materia de contenido nacional».
Según La Nación, entre los «retos» que mencionaron los 32 países presentes en aquella reunión se destacó que «la inflación pone en peligro el crecimiento continuo de la Argentina, por lo que gestionar las expectativas de inflación y estabilizar los precios es una prioridad para el país».
En este sentido el embajador de Vietnam sostuvo que «la inflación origina un aumento de los costos laborales, lo que, a su vez, incrementa los precios de las exportaciones argentinas de productos no agrícolas. También hace que las importaciones sean más competitivas en el mercado interno de la Argentina y los problemas laborales resultantes de la inflación podrían ejercer cada vez más presión sobre el Gobierno».
A su vez, se mencionó que la sustitución de las importaciones «se aplica introduciendo obstáculos no arancelarios y ha dado lugar a la prohibición o restricción de algunas importaciones de otros miembros» de la OMC.
Por su parte, el embajador de Australia instó alentar a la Argentina a que reexamine la configuración de sus políticas y concluya sus negociaciones con el Club de París.
En tanto, Suiza apuntó a la necesidad de establecer la protección de la propiedad intelectual ya que, sostuvo, este ítem «parece haberse debilitado desde el último examen en 2007» y remarcó que ello ha suscitado «preocupaciones entre las empresas de investigación en cuanto a la seguridad jurídica y el atractivo de invertir en la Argentina».
YPF en la mira
La estatización de las acciones que la española Repsol tenía en la petrolera estatal YPF sin la correspondiente indemnización, también fue uno de los flancos por los cuales los miembros de la OMC criticaron a la Argentina.
El embajador de la Unión Europea, el de Pakistán y de otros países ante la OMC cuestionaron con dureza la decisión de la Argentina, al tiempo que recordaron la lista de empresas que reclaman contra el país en el CIADI por renacionalizaciones irregulares de empresas.
La Unión Europea también remarcó que se ha hecho «imposible de facto» el acceso a las divisas lo que impide operar a numerosos comerciantes e inversores extranjeros.
Exportaciones
El representante de Paraguay fue muy duro en cuanto a la visión de la política económica del Gobierno. «La Argentina adoptó medidas que restringieron seriamente nuestro comercio lo que generó el cierre de muchas empresas exportadoras», dijo en las declaraciones relevadas por La Nación, de la reunión en Ginebra.
Aunque a diferencia de Paraguay, muchos países latinoamericanos hicieron una defensa de las bondades del crecimiento de la economía argentina como lo reflejaron los representantes de Brasil, Chile, Venezuela, Ecuador y Cuba, entre otros.
Estados Unidos, sin embargo, se mostró crítico y mencionó una «tendencia preocupante de la Argentina por aumentar los aranceles de importación» lo que reflejó en el caso particular de Washington de que más de 100 productos norteamericanos se vieron afectados por esas medidas.
En el caso de Canadá, el representante de ese país en la OMC hizo un cuestionamiento a la Argentina por «la exigencia de que en los proyectos mineros se presenten a las autoridades planes de adquisición de insumos y se tomen medidas para la adquisición de insumos nacionales a la vez que se impide la libre repatriación de dividendos a los accionistas extranjeros en las filiales argentinas».
Un caso llamativo fue el de la queja de Japón que mencionó la obligación a las empresas de obtener una autorización del Banco Central para efectuar pagos por importaciones de servicios de un valor superior a los 100.000 dólares al año.
La respuesta argentina
Ante esta batería de quejas que recibió la Argentina el embajador Costa expresó: «Valoramos la activa participación de los países miembros y si bien, como es lógico, no todos los comentarios efectuados son compartidos por el gobierno argentino, entendemos que es mediante un diálogo franco y constructivo como se fortalece el multilateralismo».
El secretario de Comercio Exterior de la Cancillería dijo que el Gobierno «no persigue la autosuficiencia» y remarcó que «por las características estructurales de nuestro país, esto implica completar una serie de casilleros vacíos de nuestra matriz productiva, para fortalecer la competitividad conjunta de la economía y atacar simultáneamente el sesgo históricamente deficitario en materia de divisas del crecimiento económico argentino».
Paglieri, por su parte, remarcó que «lo que nos diferencia de nuestras respectivas historias contemporáneas» respecto a otros países es que «no han padecido una dictadura atroz que impuso un plan económico de destrucción sistemática del tejido productivo y que fue el inicio de las políticas que luego se aplicaron en Argentina en consonancia con el consenso de Washington».

Fuente: OMC