La vitivinicultura profundiza su caída. Con pérdida de mercado tanto interno como externo, sólo los vinos varietales que se exportan embotellados registran un saldo favorable en los diez primeros meses de 2010. Las exportaciones acumulan una baja del 4,74% y del 8,43% los despachos a consumo. Crece la producción en la Argentina.
Avanza el año y la vitivinicultura agudiza su caída. Con datos a los primeros diez meses de 2010, mientras se profundican las bajas en exportaciones y despachos al consumo interno, sólo los vinos varietales que se exportan embotellados crecen en volumen.
De enero a octubre de 2010, según datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), las exportaciones de vinos argentinos acumulan una caída del 4,74% en relación a igual período de 2009. En cantidad esto representa una baja de 113.445 hl. Eso es lo que Argentina ha pedido de mercado en el mundo sólo en los últimos 12 meses.
Todo esto mientras la superficie cultivada con vid en la Argentina creció a contramano de lo que está ocurriendo en el resto de los países vitivinícolas del mundo. Hay un 33% más de oferta en momentos en los que cae la demanda, advierten desde la OIV.
Dentro del negocio exportador, sólo los varietales fraccionados, que acumulan un crecimiento en volumen de ventas del 12,31%, se despegan de una tendencia generalizada a la baja. En los primeros diez meses del 2010, las exportaciones de varietales a granel cayeron 13,83% (unos 23.127 hl menos), las de vinos sin mención varietal tuvieron una baja del 29,44% (-249.911 hl) y los espumantes bajaron 11,36% (-3.122 hl).
Mercado interno en crisis
Pero si el panora externo alerta, el contexto interno ya preocupa. Tomando también los datos de los primeros diez meses del año relevados por el INV, tras una caída del 12,74% en octubre el acumulado desde enero marca una contracción en los despachos a consumo interno de la bodegas argentinas del 8,43%. En volumen, esta baja porcentual equivale a 724.919 hl menos.
Salvo lo que está ocurriendo con los espumantes en el mercado interno (que crecieron 13,86% en los primeros diez meses del año en relación al 2009, aunque en volumen concentran muy poco mercado) todo el resto cae. Los despachos de vinos varietales bajaron 4,61% de enero a octubre de 2010 en relación a igual período de 2009, mientras que los sin mención varietal se desplomaron un 10,07%.
Crecen los cultivos
Según estimaciones de Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), la coyuntura vitivinícola mundial en 2010 sigue la tendencia a la baja. En 2010, la superficie vitícola mundial disminuyó aproximadamente en unas 70.000 hectáreas, esencialmente después del retroceso de los viñedos de la Unión Europea (UE).
Además, el ritmo de crecimiento de las superficies vitícolas en el hemisferio sur y en los EEUU se ha lentificado globalmente respecto a los años precedentes. En efecto, entre 2009 y 2010, Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica han visto una disminución de sus superficies vitícolas.
Todo esto mientras, en cambio, Argentina y Chile han experimentado un muy ligero crecimiento en relación a 2009.
“La producción mundial de vino en 2010 registra un nivel inferior de 10,7 millones de hectolitros (-4,0%) con respecto a la producción de 2009 y se sitúa aproximadamente en 260 millones de hectolitros”, explicó Federico Castellucci, director general de la OIV.
Las producciones de los principales países productores de la UE van a la baja en relación a la producción, ya modesta del 2009. Entre los 3 mayores productores comunitarios sólo España, con 35,1 millones de hectolitros vinificados, permanece estable. A pesar de un modesto crecimiento de Portugal, Grecia y Bulgaria, la producción total de la UE baja en un 6% con relación a 2009, para inscribirse así en la sucesión de las 4 cosechas pobres de 2007 a 2010.
Por su parte, en 2010 el conjunto de las producciones del hemisferio sur, de EEUU y Suiza presenta un retroceso de cerca de un millón de hectolitros en relación al 2009.
La excepción es Argentina, cuya producción vinícola crece en un 33% en relación al año precedente.
“Habrá que ver si el descenso de producción repercutirá en los precios de los vinos. Por lo que se refiere al consumo mundial, observando su evolución del primer semestre, puede ser que empiece a recuperarse”, admitió Castellucci.
Fuente: mdzol