Preocupa a la CGT el avance judicial contra Moyano y las obras sociales

Definir la posición oficial del sector de cara al llamado al diálogo social lanzado por la presidenta Cristina Fernández no será el único ni el más importante tema que analizará hoy la conducción de la CGT.

La parte más sustancial del encuentro convocado por Hugo Moyano se concentrará en la fuerte preocupación que genera puertas adentro de la central el avance de las causas judiciales que tienen a las obras sociales sindicales en el ojo de la tormenta, en el marco de las investigaciones por la denominada “mafia de los medicamentos”.

Cerca del propio Moyano, titular de la obra social del Sindicato de Camioneros, una de las entidades investigadas por presunto fraude en el cobro de millonarios reintegros de la Administración de Programas Especiales (APE), reconocieron la inquietud gremial por la multiplicación de allanamientos dispuestos por la Justicia contra las prestadoras médicas sindicales. Y advirtieron que detrás de esos operativos se esconde una “clara campaña” contra el líder cegetista. “Esto es un dato que no se puede pasar por alto. Acá hay un operativo contra Moyano que vamos a analizarlo mañana (por hoy)”, anticipó un dirigente de la conducción de la central.

Los más de 40 allanamientos que el juez federal Norberto Oyarbide dispuso el viernes pasado contra decenas de obras sociales, incluida la de Camioneros, parece haberse convertido en un punto de inflexión para los gremios cegetistas, que interpretan ese avance judicial como el anticipo de una “ofensiva” que podría profundizarse en los próximos meses. En esa línea, denuncian la existencia de una “campaña” contra Moyano que involucraría a los medios de comunicación y a algunos sectores de la Justicia. “El caso de Moyano es muy llamativo, ya tuvo tres allanamientos desde la muerte de (Néstor) Kirchner. Todo muy sospechoso”, lanzó otro gremialista cercano al camionero, aunque evitó ahondar en más detalles.

La preocupación que el tema genera dentro de la cúpula de la central obrera también matiza la posición que asumió la entidad con vistas al diálogo tripartito. Ayer un importante dirigente sindical deslizó ante El Cronista el malestar de Moyano y compañía por las demoras del Gobierno en convocar formalmente a la entidad para avanzar en los preparativos del acuerdo tripartito. “Todo lo que sabemos es lo que leemos en los diarios”, criticó el vocero. Las críticas apuntaron al ministro de Planificación, Julio De Vido, quien se había comprometido –según los gremios– a organizar para principios de esta semana una reunión para discutir la agenda del diálogo, convocatoria que aún no se concreto.

Además de los problemas judiciales que enfrentan las obras sociales y el llamado a negociar un acuerdo social con los sectores empresarios, la primera línea sindical también hará hoy un balance del debate parlamentario en torno al proyecto de ley que promueve el reparto del 10% de las utilidades empresarias entre los trabajadores. Al respecto, el autor de la iniciativa, el diputado y abogado cegetista, Héctor Recalde, aseguró ayer que “no hay ninguna demora al proyecto” y garantizó que la comisión de Legislación del Trabajo de la Cámara de Diputados avanzará desde marzo en su tratamiento “sin interrupciones”.

Así, Recalde buscó desalentar las especulaciones sobre un eventual freno al tratamiento del proyecto como consecuencia de las negociaciones iniciadas entre la CGT y la conducción de la UIA en favor de un acuerdo social. El objetivo de la CGT es avanzar en marzo con la idea de unificar el proyecto de la entidad con las iniciativas de los diputados Margarita Stolbizer y Eduardo Macaluse.

Fuente: Cronista