La travesti pidió perdón y dijo que “buscaba al médico”

La travesti que el sábado asesinó a una joven laboratorista en una clínica de la ciudad rionegrina de Cipolletti y realizó alrededor de 30 disparos admitió ayer que había ido a buscar a un médico, al que acusó de mala praxis contra su madre. “Si lo hubiese tenido enfrento, creo que lo hubiese matado”, afirmó.

Laila (como la llaman familiarmente) ó Héctor Juan Díaz (la identidad que consigna su DNI) mantuvo un breve contacto con la prensa al ingresar al juzgado para declarar ante el juez de instrucción Penal 4 de Cipolletti, Santiago Márquez Gauna.

“Yo iba a buscar al médico. Mi mamá está en estado vegetativo por culpa del doctor Núñez. El hizo mala praxis y se aprovechó de una mujer de ochenta años”, justificó Díaz (su apellido no es Ruiz, como se informó en un primer momento) quien explicó su ingreso a tiros a la clínica a causa de “un arrebato de nervios”. Enseguida, se refirió a las terribles consecuencias que provocó su ataque y dijo, por eso, estar “arrepentida”. Después destacó que se “llevaba bien con algunas enfermeras y con otras no”.

“Pero yo a las enfermeras les dije ‘corran’”, contó al preguntársele sobre la muerte de la auxiliar de laboratorio Carla Milla (22). Después, se refirió a su familia: “ Le pido a esa gente me perdonen: les arruiné la vida”, remarcó, Laila (49) ingresó a la clínica Fundación Médica de Río Negro y Neuquén el sábado por la mañana, subió al segundo piso y comenzó a disparar un revólver calibre .32 exigiendo que el médico en cuestión le pidiera disculpas públicamente tras acusarlo de mala praxis cuando atendió a su madre.

La travesti estuvo más de dos horas así. Disparó unas 30 veces, tuvo de rehén a un médico y cuando descubrió tendido en el piso el cuerpo de una mujer, avisó a la Policía, soltó el arma y fue detenida.

La víctima era técnica del laboratorio de la clínica. Recibió un tiro en la espalda que le causó la muerte casi en el acto. El resto de los trabajadores, pacientes y familiares dentro del centro de salud se tiraron al piso o se metían en placares para buscar refugio.

Poco después se iniciaron las tratativas entre Laila y el mediador policial. Y llegaron bomberos para, con una autobomba, evacuar el edificio con su escalera mecánica.

Respecto del caso de supuesta mala praxis, al parecer la madre de Díaz había sido derivada desde el hospital Castro Rendón hacia la clínica cipoleña para ser operada del corazón, pero al regresar a Neuquén tuvo una descompensación. Está internada en grave estado.

Fuente: Clarìn