Tras el temporal, los vecinos aprovechan las oportunidades. Increíblemente, ayer por la mañana había filas para comprar en algunos comercios que aún no habían abierto.
Belgrano intenta levantarse tras la tormenta y la incontenible inundación del lunes. Y sus comerciantes, afectados por la crecida del agua, siguen buscando alternativas para no perder la mercadería húmeda. Así, abundan los locales -más que nada en alrededores de Blanco Encalada y Cabildo- con carteles con “liquidamos”, “todo al costo”, “todo por 20 ó 30 pesos”. Y los vecinos, claro, aprovechan las oportunidades. Increíblemente, ayer por la mañana había colas para comprar en algunos comercios que aún no habían abierto.
“Es la única forma de poder salvar algo. A veces ni cubrimos los costos y zapatillas que valían más de $200 las estamos entregando por $50”, contó resignado el dueño de un negocio. Hay ofertas de remeras, zapatos, zapatillas, telas y hasta carteras. Todo sea para paliar los efectos de la inundación.
Fuente: La Razòn