La actividad inmobiliaria, siempre en expansión en la Ciudad, esta vez parece experimentar un retroceso. En el primer trimestre del año, los permisos para realizar construcciones o ampliar las que ya están hechas cayeron un 34% en relación al año pasado. Según las estadísticas del Ministerio de Desarrollo Urbano, en los primeros tres meses se pidieron habilitaciones para obras por 439 mil metros cuadrados, cuando en el mismo período de 2011 se solicitaron por 667 mil.
¿Cómo se explica esta retracción? La dificultad para la compra de divisas generó preocupación en los inversores, según los especialistas. Una gran cantidad de proyectos inmobiliarios se frenaron debido a las dudas de los inversores, que no saben cómo van a recuperar los dólares puestos, en qué tiempo lo harán y hasta algunos dudan de poder vender todas las unidades.
Así y todo, muchos consultores inmobiliarios se muestran optimistas. Es que si bien reconocen que el “corralito” cambiario afectó a la actividad y jugó un papel negativo en los empresarios, de a poco se van adaptando a las restricciones y a las reglas de juego. En algunos casos, hasta los proyectos se tasan en pesos, aunque tomando como parámetro el dólar paralelo, que está más de cincuenta centavos por encima que el oficial.
La cantidad de obras que arrancan también cae. En los tres primeros meses ingresaron al Gobierno porteño 312 expedientes, mientras que en el primer trimestre de 2011 se presentaron 436 expedientes. La baja, de un año a otro, fue del 29%.
Fuente: La Razón