Chen dice que amenazaron con matar a su mujer a golpes si no dejaba la embajada

Unas horas después de que el disidente Chen Guangcheng, huido de su arresto domiciliario y refugiado durante seis días en la Embajada de EEUU en Pekín, haya abandonado la legación estadounidense se suceden las versiones contradictorias sobre por qué ha salido de la embajada.

En conversación telefónica con la agencia AP desde el hospital (donde fue conducido tras salir de la embajada), el activista ciego explicó que un funcionario estadounidense le había dicho que las autoridades chinas amenazaron con pegar a su mujer hasta la muerte si no salía de la embajada de EEUU. El disidente dice que teme por su seguridad y quiere salir del país.

Algunos amigos citados por la BBC habían asegurado que el activista era reacio a quedarse en el país y había decidido hacerlo después de que su familia recibiese amenazas. La CNN, que también cita al entorno del disidente, también asegura que su salida de la embajada no fue voluntaria, sino forzada.

‘Entendimientos’

Unas horas antes, el abogado de Chen había explicado que el activista estaba «contento» tras recibir «claras garantías» de Pekín de que podría estar en China y estudiar.

En esta misma línea, la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, -recién llegada a Pekín para celebrar un foro con las autoridades chinas- había asegurado que el disidente había alcanzado un acuerdo con las autoridades chinas, y manifestó su apoyo a Chen, con quien conversó telefónicamente este miércoles.

«Chen y el Gobierno chino han logrado varios entendimientos sobre su futuro, incluyendo la oportunidad de buscar una mejor educación en un entorno más seguro», señaló Clinton en un comunicado, horas después de que Pekín pidiera a la Embajada de EEUU que se disculpara por haber acogido al disidente durante los últimos días.

La secretaria de Estado no quiso dar detalles sobre los «entendimientos» alcanzados entre Chen y las autoridades chinas, limitándose a señalar que «convertir esos compromisos en realidad es la próxima y crucial tarea».

Según fuentes de la Administración estadounidense citadas por The Washington Post, el Gobierno chino ha acordado con Chen que el activista se reunirá con su familia, será trasladado a un lugar seguro y se le permitirá entrar en una universidad.

Chen, abogado autodidacta que perdió la vista a los cinco años, fue detenido en 2005 y condenado en 2006 a cuatro años y tres meses de prisión tras denunciar abortos y esterilizaciones forzosas a 7.000 mujeres de su provincia, Shandong, una sentencia criticada por organizaciones de derechos humanos, que la consideraron una venganza de las autoridades por su activismo.

El abogado salió en libertad en 2010 pero desde entonces ha sufrido junto a su familia un severo arresto domiciliario en su casa de Dongshigu, también en Shandong, del que escapó el pasado 22 de abril para buscar refugio en la Embajada estadounidense.

El disidente salió de la legación para ser atendido en un cercano hospital pequinés, pero antes llamó a su abogado Li Jinsong, al que le pidió que se reuniera con él, y solicitó una entrevista con el diario ‘Washington Post’, al que confesó que cuando habló por teléfono con Clinton le dijo que «quería besarla» tras la ayuda recibida.

Según la agencia oficial china Xinhua, Chen salió de la embajada «voluntariamente».
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