El conjunto xeneize, esta tarde, a las 19.30, ante Unión Española, por los octavos de final del certamen continental, emprenderá un viaje en el que, para ganar todo, deberá jugar 18 partidos en los próximos 64 días.
Comienzan a contraerse los músculos. Las energías se potencian y la tensión se multiplica. Esta tarde, a las 19.30, Boca inicia una carrera sin descansos. El conjunto de la Ribera tiene por delante un desafío tan grande como complejo. La primera prueba será Unión Española, de Chile, por el partido de ida de los octavos de final de la Copa Libertadores. Con ese juego se desata la vorágine que tendrá otros 17 compromisos en 64 días, y que deberá sortear si pretende quedarse con el premio mayor, con la triple corona: el torneo Clausura, la Copa Libertadores y la Copa Argentina. Una empresa para nada sencilla, que seduce, aunque esa atracción, si no se elige bien cada paso, también puede resultar fatal. Una aventura con un rival por enfrentar cada tres días y medio…
«Hay que ir partido a partido y viendo cómo va físicamente el plantel. Obviamente que la prioridad es la Copa Libertadores. Después quedará a criterio del cuerpo técnico cuáles son las prioridades. Estamos bien en las tres competencias y pensamos en ganarlas. Es difícil pero?, ¿por qué no?» De esta manera se expresó Santiago Silva, en sintonía con lo que siente todo el plantel y el cuerpo técnico.
Esta cantidad de juegos que debería disputar Boca para alzarse con tres títulos [siete por el Clausura, ocho por la Libertadores y tres por la Copa Argentina] suponen un esfuerzo supremo. Esta tarde será Unión Española, el sábado Atlético, en Rafaela, el miércoles próximo, viajará a Chile, por la revancha con Unión Española, y el fin de semana del 12 y 13 del actual, se medirá con Vélez, en la Bombonera.
«El deseo del hincha es ganar la Libertadores, te lo piden en todos lados. De todas formas creo que hay un gran plantel para pelear el campeonato local y la Copa Argentina». Parece que el libreto de los jugadores está bien estudiado, porque el dueño de estas declaraciones es Walter Erviti, que coincidió con lo dicho por Silva hace algunos días.
Son varias la lecturas que se hacen acerca de esta ruta hacia la gloria. Está claro que el entrenador, Julio Falcioni, fue dosificando las energías de sus futbolistas para evitar las lesiones, el principal enemigo. Incluso, para esta serie con el equipo chileno, no tendrá a Leandro Somoza y ni a Facundo Roncaglia, que se desgarraron ante Tigre, por el torneo local. Y no es un detalle para este plantel, que ya ha sufrido varias bajas en lo que va del año: también tuvo que buscar reemplazos para jugadores como Clemente Rodríguez, Rolando Schiavi, Darío Cvitanich, Nicolás Blandi y Juan Román Riquelme.
Tan duro es el camino que el entrenador ya ha dado señales acerca de cómo prioriza cada competencia. Y la muestra más clara de ello es que para el Clausura y la Libertadores utiliza a la mayoría de los titulares, mientras que para la Copa Argentina ha decidido armar equipos con los futbolistas más jóvenes, como Guillermo Fernández, Gastón Sauro, Enzo Ruiz y Exequiel Benítez.
«Son momentos de decisiones, se vienen partidos clave. Tenemos plantel para pelear todo, pero priorizamos la Copa Libertadores, que es lo que la gente te pide». La reflexión es de Matías Caruzzo, uno de los elegidos para al Copa Argentina, en la que Boca tendrá que enfrentarse a Rosario Central, el 30 del actual, en San Juan, por los cuartos de final.
Fuente | canchallena.com