“Boca es la mitad menos uno”

Passarella se sumó a las chicanas que comenzó Almeyda. “River tiene más hinchas que Boca”, dijo el presidente. Detalló que la dirigencia quiere renovarle el contrato al entrenador. Y a Cavenaghi y el Chori Domínguez.

Encerrado en su auto, desde la butaca del conductor, sin el motor encendido, sin el cinturón de seguridad cruzado sobre el pecho, mirando de reojo, sonriendo, Daniel Alberto Passarella se desdobla entre el Kaiser, el gran capitán y el presidente de River. Se sabe que el hombre preferiría prescindir del contacto con la prensa, pero cuando los resultados acompañan, cuando menguan las denuncias contra la dirigencia, cuando quiere marcar territorio o ampliar la agenda fanática que impuso Matías Almeyda, él habla. “La mitad más uno no existe más”, había chicaneado el Pelado en una nota con el diario Olé. Ayer, Passarella se subió al colectivo: “Ahora Boca es la mitad menos uno”.

Y repitió: “River tiene más hinchas que Boca. Se acabó el mito, ellos son la mitad menos uno”. Provocador el presidente, con el equipo en la B Nacional y a la espera de tener el superclásico en Primera en el semestre que viene, levantó el perfil con una discusión que tiene varios años.

Más diplomático e informador, el Kaiser se refirió a las renovaciones de los contratos de Matías Almeyda, Fernando Cavenaghi y Chori Domínguez. “Estamos dispuestos a firmar con Fernando un contrato de uno, dos o tres años. Los que él quiera. No tenemos problemas. depende de nosotros. Con el Chori, no. Las situaciones son distintas porque Fernando tiene el pase en su poder y el Chori no, pertenece al Valencia. Pero claro, queremos que los dos se queden”. Sobre el técnico, puntualizó: “Queremos que Almeyda siga después de junio, pero todavía no nos pusimos a hablar. Igual no hace falta, como no hacía falta cuando era jugador. No creo que haya problemas”.

Y miró hacia el futuro: “El objetivo es volver a Primera. Si lo conseguimos, veremos si lo festejamos”. Duda bastante rara la de la gente de River. ¿Por qué no celebrar el ascenso, el retorno al fútbol grande? En el cierre, siempre sentado en el asiento de su automóvil, Passarella le contestó a Ariel Ortega: “Tiene las puertas abiertas de River de par en par. Sabe que no va a tener ningún inconveniente conmigo para hacer su despedida. Obviamente me tiene que avisar para preparar algo, pero no va a haber problema. Hace mucho que no hablamos”.

Encendió el motor y se fue.

Fuente: La Razón