Roban unos $ 15 mil de un Bapro Pagos en La Loma

Sucedió en un locutorio de diagonal 73 y 46. Ingresó un hombre que ocultó su rostro con un casco de motociclista y sacó un arma. Encañonó a un empleado y se llevó el dinero. Había cuatro personas más, pero ni se enteraron.

Un Bapro Pagos que funciona en un locutorio ubicado en diagonal 73 y 46 fue asaltado ayer a la tarde por un delincuente armado que escapó con casi 15 mil pesos, en un accionar tan silencioso que un empleado y tres clientes que estaban en el lugar no se percataron del hecho.
Ni siquiera evitaron el robo las importantes medidas de seguridad con que cuenta el local, como un vidrio blindado y la apertura eléctrica de la puerta, ya que “el asaltante le puso a mi compañero el arma por debajo del vidrio de protección”, relató Nahuel Córdoba (21), un empleado que se salvó de ser una de las víctimas sólo porque su turno comenzó diez minutos después del atraco.
El episodio sucedió poco antes de las 14, cuando un sujeto armado y con un casco puesto ingresó al local. Adentro había tres clientes utilizando unas computadoras y dos empleados, uno en el kiosco y otro en la caja de pagos. El ladrón, conocedor de dónde estaba la plata grande, encaró directo hacia Martín y lo amenazó con un revólver.
Ante esa situación, el joven no tuvo más remedio que entregarle el dinero, que oscilaría entre “los 10 y 15 mil pesos”, según estimó Córdoba, aunque el número preciso recién se sabrá con la realización del arqueo final.

Sigiloso
Una vez que el maleante se apoderó del efectivo, salió corriendo rápidamente y se perdió de vista. “Para cuando salieron (los empleados y clientes) ya ni sabían dónde estaba”, contó el joven con algo de sorpresa.
Pero más llamativo aún fue que ninguna de las cuatro personas que estaban en el lugar, además del empleado Martín, se dieron cuenta de lo que sucedió. “Tres clientes estaban en las computadoras, pero no se percataron de nada”, y lo mismo pasó con “el otro chico que estaba en el kiosco”, a pocos metros del Bapro Pagos, confirmó Nahuel. En mucho ayudó que el delincuente no atinó a robarles a las personas que estaban, sino que sólo se preocupó por el jugoso botín que finalmente obtuvo. Las medidas de seguridad no sólo no pudieron esta vez evitar el robo, sino tampoco otros cuatro que ocurrieron en todo el año pasado.
Una vez cursada el alerta al 911, efectivos de la comisaría Cuarta desplegaron un importante rastrillaje en la zona con el dato de que el ladrón habría escapado en moto, pero los esfuerzos fueron en vano.

Fuente: Diario Hoy