Se trata del policía acusado de matar en forma supuestamente accidental a Ariel Domínguez en julio del año pasado en ese barrio de la Capital Federal. La jueza del caso dio por clausurada la instrucción. Según el efectivo, el arma se le cayó al piso y se disparó en forma automática, impactando un proyectil en el joven.
La jueza de instrucción María Gabriela Lanz dio por clausurada la investigación contra el policía Ariel Mendoza acusado de la muerte en forma presuntamente accidental del joven de 22 años quien recibió un tiro en su cabeza en un hecho aún confuso ocurrido el 20 de julio de 2011 en San Telmo, según informaron fuentes judiciales a Online-911.
El hecho tuvo como víctima a Ariel Domínguez quien esa tarde había salido de su trabajo y recibió un disparo en su cabeza, al llegar a la intersección de la avenida Paseo Colón y Humberto I para tomar el colectivo de regreso a su casa, en la localidad bonaerense de Avellaneda.
Fuentes judiciales informaron que la jueza dio por clausurada la instrucción en la que tiene como imputado al policía por el delito de “homicidio culposa”, y ahora corrió vista al fiscal del caso para que dictamine si eleva a juicio o bien previamente considera que quedan medidas por llevar a cabo.
No obstante, a los investigadores les llamó la atención que la familia de la víctima, querellante en la causa, no haya contestado la vista y se le venció el plazo para hacerlo. Ante ello, es probable que la querella quede fuera del juicio que se realizará próximamente.
Según la declaración del policía, él estaba de consigna en un edificio, y se sumó para colaborar con un patrullero en una persecución. En la corrida, el arma reglamentaria Bersa Thunder calibre 9 mm se le cayó y al tocar el piso se disparó automáticamente.
En la reconstrucción del hecho nueve días más tarde, en ninguna de las seis oportunidades en que reprodujo la situación se le cayó el arma, pero un peritaje posterior de la Gendarmería determinó que al caer la pistola puede dispararse sin ser gatillada.
Fuente: Online-911