El temporal dejó vuelos cancelados, árboles caídos y otros destrozos

Hubo cancelaciones y demoras en Aeroparque y Ezeiza. En Liniers, se cayó el techo de una estación de servicio. El fuerte temporal de lluvia y viento que azotó a Capital Federal y al Conurbano en la madrugada de ayer dejó serias secuelas. En poco tiempo, provocó el derrumbe del techo de una estación de servicio en Liniers, la caída de varios árboles en distintos barrios, la cancelación y demora de vuelos en el aeroparque metropolitano y otros destrozos.

En Juan B. Justo y Cuzco, en Liniers, la tormenta eléctrica pudo haber terminado en tragedia. El techo de una estación de servicio no aguantó el peso del agua y se desplomó. Afortunadamente nadie resultó herido. “El techo se cayó durante la madrugada, en momentos en que no había personas ni autos en el lugar”, informaron fuentes de Emergencias porteñas, que dependen del Ministerio de Justicia y Seguridad de la Ciudad. También se produjo la caída de un árbol sobre un auto particular en Arce y Ortega y Gasset, en Las Cañitas, que no dejó víctimas. Además, se reportaron ramas y troncos caídos por el diluvio en Eva Perón al 1200, y en Ugarteche y Olazábal. Las fuentes remarcaron que, por la mañana, “ya no se registraban calles anegadas ni personas evacuadas”.

En tanto, en el aeroparque Jorge Newbery miles de pasajeros sufrieron retrasos y la cancelación de sus vuelos. Si bien algunos aviones comenzaron a salir desde las 8, las empresas reprogramaban durante el transcurso de la jornada los horarios de acuerdo con la evolución climática. Por la tarde, 17 partidas se encontraban demoradas y otras diez fueron canceladas. El panorama de los arribos era todavía peor: 35 estaban retrasados, 11 fueron cancelados y otros cuatro desviados. Y en Ezeiza, la situación no fue más alentadora, ya que se registraron al menos cinco servicios con demoras y dos partidas suspendidas.

Desde el Observatorio Central de Buenos Aires, con sede en Villa Ortúzar, un vocero informó que entre las 19 del lunes y las 7 de ayer cayeron en la Ciudad 61,9 milímetros.

Fuente: La Razón