Decorados, pantallas y gigantografía completan el escenario. En tablas, la reina, en los palcos, el príncipe, los lacayos, las cortesanas y los bufones, aplauden, y se deleitan con el monologo de la soberana. Su voz encendida ataca, castiga y dilapida a los que alguna vez incurrieron en el error de venerarla o fueron sus socios en negocios clandestinos, pero la ovación alienta la jugada hipócrita.
Hace más de ocho años y medio Néstor Kirchner. y Cristina mantenían estrecha relación con las petroleras, en el anterior y periodo regenteado por la Señora, la familia Eskenazi era mencionada y presentada en las tribunas como hacedora indiscutible de obras. Los Eskenazi, accionistas de Repsol YPF y de Petersen, por obra y gracia de Néstor. La interrelación de ambas familias siempre fue vox populi en los ámbitos de poder.
Ahora curiosamente han recibido el ultimátum con motivo de sobreprecios en la comercialización de combustibles. También otras compañías extranjeras han sido cuestionadas por la Presidente y su equipo de elite disciplinado para la estafa.
Entre las acusaciones del gobierno para con las petroleras, se les endilgó la falta de inversión en el área de exploración, así como se les atribuyó la culpabilidad a las mismas por la decisión adoptada por el gobierno, la importación de fuel oil y gas, a precios exorbitantes, actitud que prodigiosamente habría encontrado los culpables, justamente en estos momentos, cuando desde 2003 a la fecha el kirchnerismo siempre había negado problemas en el sector, responsabilizando a la prensa y a la oposición por alertar a la opinión publica de la grave situación que acarrearía la falta de hidrocarburos, algo que por falta de previsibilidad del gobierno se trato de ocultar o tal vez nunca existió la voluntad de solucionar el problema.
Actualmente resulta tirada de los pelos, la versión de los culpables, suena más a un verso elegido por el gobierno para cubrir sus espaldas y así apartarse se las responsabilidades, transfiriendo las culpas a otros. Sin embargo, dado que los Eskenazi, siempre fueron señalados como testaferros de él, allende Santa Cruz desde los años 90, en distintas y variadas actividades, esto puede ser una cortina de humo para ocultar algún escandalo mayúsculo.
Detrás de los decorados, el país real, que sufre la insalubre realidad, no contemplada en los plañideros relatos de la recién incorporada Presidente, cicatriz de por medio.
La estampa veraniega no se parece ni por las tapas, a las esplendorosas cifras declamadas por la Señora, como tampoco conjuga con las maravillosas medidas del Príncipe de los mendigos, tendientes a controlar todas las actividades comerciales del país que incluyen importaciones, exportaciones, mercado de cambio, estadísticas, que se suman a otras llevadas a cabo con anterioridad, por ejemplo la destrucción de mercado exportador de carnes. La sintonía fina alevosamente ideada para tapar el irremediable ajuste ha comenzado a rendir sus frutos negativos en la economía.
Los cortes de energía no registrados por el régimen, ni declarados en el edén mágico de la Señora enlutada, han condenado a cientos de miles de ciudadanos a vivir en el infierno, ciudadanos que recibirán sus próximas facturas de luz con importantes aumentos, aún cuando el servicio resulte totalmente deficitario, el cliente nunca tendrá razón.
Si el verano, resulta difíciles de soportar debido a la falta de energía, que por supuesto afecta el servicio de agua e internet. El crudo invierno será un desafió para los usuarios de gas. Los fuertes incrementos deducidos en las boletas alcanzan porcentajes impresionantes, difíciles de pagar para la clase baja y media, calculando que el consumo de invierno es altamente superior, dado que en la época estival el consumo es insignificante. Resultará terrorífico pasar el invierno sin calefacción por la dificultad de muchas familias de acceder al pago de gas importado a precios realmente inmorales que el gobierno importa de otros países, sin consulta previa, y aunque a Ud. no lo quiera, igualmente no tendrá derecho al pataleo.
Entre las delicias ofrecidas del gobierno nacional y popular, se encuentra la seguridad. Tema que la Presidente de algunos argentinos trata de ignorar. En tanto Nilda Garré siempre apegada a a su estirpe montonera trata de desintegrar la Policía Federal, tal como lo hizo con las Fuerzas Armadas, convertidas hoy en día en muñecos articulados, sin elementos para el combate, es decir, inoperantes ante conflictos externos, e inhabilitadas para resguardar el territorio de toda invasión que atente en contra de la patria y el pueblo.
En estos momentos la Policía Federal, es utilizada por la ministro como elemento de presión. Lejos de servir al ciudadano como corresponde, Garré, a eliminado sus servicios de hospitales, edificios públicos en el ámbito de la Ciudad Autónoma y próximamente esos que retirará la guardia policial se los subterráneos y autopistas metropolitanas, negándole a los usuarios el servicio de seguridad, por el sólo hecho de poner en un aprieto al Jefe de la Ciudad, se le impone cubrir los servicio con la Policía Metropolitana cuyo número de efectivos no alcanza para ocupar los puestos dejados sin custodia por el Gobierno Nacional, medida que actuará en perjuicio de los ciudadanos.
La inseguridad, no tiene limite, vidas humanas se pierden a diario, civiles y policías engrosan la lista de los masacrados por la delincuencia, sin que las autoridades gubernamentales y la justicia, se ocupen de la seguridad de las personas, como lo establece la Constitución Nacional.
La lista realmente es interminable, la falta de respeto por parte de las autoridades abarca todos los aspectos de la vida de los argentinos, sin embargo la obsesión por la fama a desatado una ola enfermiza. Ambiciones encontradas perpetuación en el poder, usura, corrupción y avasallamiento a los que piensan distinto, se han popularizado como regla constante en varios gobiernos latinoamericanos, esos que se encuentran aglutinados en el entorno de Hugo Chávez, así como la Señora Kirchner obstinada en seguir los pasos del tirano caribeño, sigue tejiendo los hilos para que una reforma constitucional que le permita eternizarse en el poder, de un país con ciudadanos en vías de extinción.
Ciudadanos estos, que de no despertar antes de ser aniquilados y poder conformar una nueva y real oposición, entrarán indefectiblemente en el periodo de los lamentos, pero el tiempo de reaccionar habrá finalizado…Fuente: La Historia Paralela
Autor: Susana Sechi
Directora de La Historia Paralela