Después de colocar los primeros contenedores en el Microcentro porteño, el Gobierno porteño siguió con el plan en los barrios del sur para diferenciar los residuos reciclables de los no reciclables.
El tiempo de separar en origen para reciclar más y generar menos basura llegó a la Ciudad. Una nueva campaña está en marcha y una de sus acciones fue la protagonista este fin de semana en Buenos Aires Playa, donde se instalaron los nuevos contenedores, los mismos que ya pueden verse en las calles del Microcentro. Los contenedores verdes sirven para volcar los residuos secos y reciclables como por ejemplo las botellas de plástico, los cartones y los papeles. Y los contenedores negros son para la basura no reciclable como por ejemplo los restos de comida.
Tanto en el Parque Roca, como en el Parque de los Niños (ambas sedes de Buenos Aires Playa), se colocaron los nuevos contenedores y hubo gente del equipo del Ministerio de Ambiente y Espacio Público para instruir al público cómo hacer la separación en origen (en la casa) y qué es un residuo seco (reciclable) o húmedo (no reciclable).
La semana pasada, se lanzó la campaña “Voces”, para concientizar sobre la separación en origen de los residuos domiciliarios. Los primeros afiches ya se ven en la calle y el plan contempla recomendaciones sobre el uso de los cestos papeleros en la vía pública e, incluso, en las casas.
El plan con los nuevos contenedores se puso en marcha a mediados de diciembre en el Centro porteño. Los recipientes son más grandes (tienen una capacidad de 3.200 litros) y más resistentes y se extenderán a toda la Ciudad durante este año. Se busca, así, disminuir la basura que se entierra y evitar las bolsas en las calles, lo que contribuirá a la limpieza de las veredas. La idea es que las cooperativas de cartoneros retiren el material reciclable de los contenedores y no rompan las bolsas para hacer la selección y dejen el resto de la basura desparramada.
Fuente: La Razón