Inflación y tipo de cambio, riesgos para Argentina

Argentina debe enfrentar rápido la creciente inflación y la pérdida de competitividad del tipo de cambio para evitar que se afecte la robusta expansión de la economía, dijo el presidente del Banco Ciudad, Federico Sturzenegger.
La falta de atención sobre problemas como la creciente inflación y la pérdida de competitividad del tipo de cambio crearía tensión financiera en momentos en que las empresas en Argentina tienen un fuerte incremento de costos, señaló el economista Federico Sturzenegger, titular del Banco Ciudad, perteneciente a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

«Cuando aumenta la inflación, los plazos de préstamos bajan y estos créditos caen. El tema no se resuelve con diálogo, sino desde una política monetaria lógica», explicó el banquero.

El gobierno argentino vino reportando estos años una inflación anual de un dígito, pero esas estadísticas están desacreditadas por sospechas de manipulación, negadas oficialmente. Los estudios privados, en cambio, proyectan una inflación de hasta un 30 por ciento para este año, más afín con la experiencia de los consumidores cada vez que renuevan compras en supermercados y otros comercios, o cuando contratan servicios.

Mientras tanto, el Banco Central sostiene el peso en torno a las 4 unidades por dólar para alentar la competitividad, en medio de fuertes ingresos de dólares por altos precios de materias primas e inversiones financieras.

«La subida de precios hace que uno esté preocupado. La economía evoluciona con una tasa de inflación del 25 por ciento. Si a esto lo combinamos con un tipo de cambio que está bastante fijo, nos avisora un 2011 donde la pérdida de competitividad va a ser bastante significativa», explicó Sturzenegger, para quien «son pocas las economías que pueden tolerar dos años de un crecimiento inflacionario del 25 por ciento sin tocar el tipo de cambio».

Actualmente «los bancos están muy bien porque se da una cosa sorprendente, ya que la gente está dispuesta a depositar la plata a una tasa del 9 por ciento (anual) en pesos con una inflación del 25 (por ciento), y esto ocurre porque se piensa que el tipo de cambio estará estable», dijo el titular del Ciudad en declaraciones de prensa en un intervalo del Coloquio de IDEA en Mar del Plata.

Cuando se «genere alguna expectativa sobre el tipo de cambio, habrá riesgo para el sector financiero, porque el depositante buscará cubrirse de una posible devaluación y probablemente haya un migración a depósitos en dólares, una migración del sistema que generaría una tensión innecesaria», señaló.

El incremento de costos en dólares y las perspectivas de menores tasas de rentabilidad pese a mayores facturaciones son parte de las quejas expuestas por los empresarios que participan en una reunión del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA).

Rousseff sería «más favorable» que Serra

El ex embajador brasileño José Botafogo Gonçalves, presidente del Centro Brasileño de Relaciones Internacionales, opinó en el mismo encuentro empresario en Mar del Plata que una victoria de la candidata oficial Dilma Rousseff en la segunda vuelta electoral en Brasil sería más favorable para la Argentina, ya que de ganar el opositor, José Serra, aplicará seguramente una «devaluación» del real. Un eventual abaratamiento de la moneda brasileña aumentaría sustancialmente la competitividad de ese país y golpearía con fuerza a la producción industrial argentina, lo cual hace temer a los empresarios locales.

Botafogo Gonçalves dijo que si bien Rousseff y su competidor Serra tienen conceptos muy parecidos sobre el rol del Estado como garante de reglas claras, ambos tomarían políticas distintas sobre el comercio exterior. Precisó que el perfil de la candidata oficialista se parece más a la Argentina porque ella buscará un Estado con injerencia en el sector productivo, mientras que el opositor pretende que el Estado sólo se dedique a regular.

Remarcó que Serra haría un esfuerzo para cumplir con la promesa de intentar mejorar la competitividad de Brasil, y podría llevar al país a una devaluación para beneficiar a las exportaciones y mejorar los niveles de inversiones. Botafogo Gonçalves también cuestionó que su país y Argentina «no estén trabajando en una real y concreta integración regional, ya que sólo hay meros acuerdos bilaterales».

«Brasil y Argentina juntos pueden desarrollar muy bien una política que podría tener impacto a nivel global. La agroindustria de estos dos países esta llamada a alimentar al mundo si se trabaja en conjunto», estimó el diplomático.

En ese sentido, indicó que en el marco de la integración regional los dos países deberían establecer políticas conjuntas en materia energética, de telecomunicaciones y de transportes. «El momento es propicio» para relanzar la relación entre ambos países, advirtió.

Fuente: empresasnews