En su versión Seven, el equipo argentino era el gran candidato en la definición ante Canadá; sin embargo, un par de errores groseros desembocaron en la derrota por 26-24 y la medalla dorada en manos del rival
TLAQUEPAQUE, México.- La última medalla dorada de los Juegos Panamericanos estaba al alcance de la mano para la Argentina, como un buen broche de oro. Era el rugby, eran los Pumas, que llegaban como candidatos. Sin embargo, minutos luego de la final, no se escuchó la melodía del himno nacional. Los rostros del seleccionado argentino de Seven masticaban bronca, mirando desde abajo a los vencedores, con el desconsuelo plateado colgando del cuello. Canadá se quedó con la final por 26-24, y Estados Unidos obtuvo la presea de bronce.
Fueron dos errores que pagó muy caro la Argentina. El equipo que dirige Nicolás Fernández Lobbe comenzó ganando en el estadio del complejo Valentín Gómez Farías. Aunque enseguida Canadá emparejó el trámite del partido al comienzo del segundo tiempo. Después, Conor Trainer interceptó un pase de Francisco Cuneo a metros del ingoal y sólo tuvo que apoyar la ovalada. Gracias a un try de Ramiro Moyano Joya y tras la conversión de Gonzalo Gutiérrez, el Seven argentino se puso 19-19.
A cuatro minutos del final, un line mal ejecutado por el equipo nacional y una desafortunada acción entre Javier Ortega Desio y Hernán Olivari le permitieron a Trainer nuevamente enfilarse para el ingoal. En la última jugada, Joaquín Luchetti consiguió el try que parecía ser el del milagro. Pero Gutiérrez esta vez no pudo anotar la conversión y la Argentina se quedó en las puertas de la gloria. Saltaron los canadienses y buena parte del público que, en una constante en estos Juegos, alentó al rival de los argentinos.
«Se entregó todo pero se jugó mal. Cometimos muchos errores», se sinceró el coach Fernández Lobbe después del partido. «Ahora tenemos que cambiar el chip y empezar el Circuito Mundial», declaró el entrenador.
El capitán, Nicolás Bruzzone, en el mismo sentido, dijo: «Con dos pases interceptados se nos fueron a una diferencia muy grande. Jugando un montón y dejando el resto casi lo pudimos empatar».
«Más allá de las caras largas, cuando volvamos a la Argentina nos vamos a dar cuenta de lo que conseguimos», continuó Bruzzone. Y remató: «Es la primera vez que participamos de una instancia como ésta y dejamos todo».
Gabriel Ascárate, otro de los jugadores experimentados del plantel, lamentó la caída: «Veníamos pensando solamente en el oro. Hicimos todo. Un par de errores nos costaron la final. Canadá los supo aprovechar, por eso es un justo ganador». Y añadió: «Hay que seguir trabajando, este equipo tiene mucho para dar».
Lejos quedaron los buenos tiempos del Seven argentino. Según Ascárate, la conformación de los tres equipos del seleccionado nacional (los Pumas, Pampas XV y los Jaguares) le quita poder al Seven. «Se terminó pagando por la conformación de los otros seleccionados. La idea es tratar de equilibrar todos los equipos y que la Argentina sea competitiva en todos», explicó el centro tucumano.
Lo cierto es que el Seven es una disciplina que será olímpica a partir de Río de Janeiro 2016. ¿Qué ocurrirá con el seleccionado argentino? ¿Se podrá pensar en algún Puma integrando el conjunto de Seven? En Canadá, por ejemplo, Trainor jugó el Mundial de Nueva Zelanda y hasta tuvo el honor de anotarles dos tries a los All Blacks. Mientras tanto, la mayoría de este plantel estará en el Circuito Mundial que comienza a fines de noviembre, en Gold Coast, Australia.
Fuente: La Nación