El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, afirmó ayer que el juez que dispuso la detención del gremialista ferroviario Rubén Sobrero debe tener «elementos contundentes» y «semiplena prueba» para tomar esa decisión y cuestionó nuevamente al diputado Fernando Solanas. Fernández reprochó al líder de Proyecto Sur el haberse solidarizado con Sobrero detenido ayer por el incendio de vagones en mayo pasado: «Qué casualidad. Antes (en 2008) fue cuando se presentaba una película, ahora, en la campaña».
Buenos Aires (Especial).- El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, afirmó ayer que el juez que dispuso la detención del gremialista ferroviario Rubén Sobrero debe tener «elementos contundentes» y «semiplena prueba» para tomar esa decisión y cuestionó nuevamente al diputado Fernando Solanas.
Fernández reprochó al líder de Proyecto Sur el haberse solidarizado con Sobrero y sus compañeros de gremio detenidos ayer por el incendio de vagones en mayo pasado: «Qué casualidad. Antes (en 2008) fue cuando se presentaba una película, ahora, en la campaña».
«Las casualidades cargadas de ironía dejan de ser casualidades y se vuelven confesión de parte», señaló el funcionario en una segunda entrevista con el canal C5N.
Además, aclaró que en la Argentina actual «no hay privilegios para nadie» y afirmó que en el caso de sindicalistas que cometan delitos: «No me va a temblar la mano nunca para firmar denuncias contra los que cometen este tipo de acciones».
Por su parte, Solanas, recurrió a la red social Twitter para «solidarizarse con el ‘Pollo’ y sus compañeros de lucha».
«La criminalización de la protesta social y la persecución a trabajadores debe ser rechazada», agregó Solanas, quien en el momento en que se produjo el incendio de los vagones del Sarmiento era candidato a jefe de Gobierno porteño.
Ayer, la justicia federal ordenó las detenciones de Sobrero y al menos otros tres sindicalistas opositores al liderazgo de José Pedraza en la Unión Ferroviaria, acusados de los delitos de «asociación ilícita y estrago doloso» por la quema de 11 vagones y el saqueo de boleterías y daños a estaciones de trenes del oeste del Conurbano bonaerense en mayo.
Fernández se refirió a la decisión judicial, y, luego de señalar que aquel día «existió algo preparado», porque «nadie viaja con bidones de nafta para quemar vagones», enfatizó que ratificaba «la motivación política» de los hechos de hace casi cinco meses. Fernández señaló por último que, con el vandalismo se generó «una pérdida de 45 millones de pesos».
Fuente: http://www.lacalle-online.com