Serbia vuelve a pedir soberanía sobre Kosovo

Serbia y Kosovo, inmersos en un incidente fronterizo cuyas dimensiones se están extendiendo, endurecieron hoy sus posiciones hasta el punto de que Belgrado volvió a exigir el control de su antigua provincia separatista.

El Parlamento serbio, reunido hoy en una sesión extraordinaria en Belgrado, reiteró su posición y su objetivo final: la vuelta de la que fuera provincia separatista a territorio serbio.

Muchos diputados tuvieron que regresar de sus vacaciones para atender a la sesión extraordinaria del Parlamento.

En su boceto de resolución exigieron que Kosovo, que declaró unilateralmente su independencia hace tres años, vuelva a soberanía serbia y exigieron negociaciones entre Belgrado y Pristina, pero sin la mediación de la Unión Europea, sino de la ONU.

Los serbios acusan a las fuerzas de la ONU, la KFOR, y la comisión de la Unión Europea en el país, la Eulex, de partidismo a favor del gobierno de Kosovo y contra Serbia. Por su parte, el primer ministro kosovar, Hashim Thaci, señaló que «bajo ninguna circunstancia y a ningún precio se considera volver atrás».

Kovoso pasó página y abrió un nuevo capítulo al declararse soberano. A comienzos de semana, el gobierno de Thaci se hizo con violencia con el control de los pasos fronterizos de Jarinje y Brnjak, en el norte de Kosovo, hasta ahora en manos de la minoría serbia.

Los funcionarios serbios se habían negado a someterse al gobierno central de Pristina. Los serbios insisten en la devolución de su control, como exigió el viernes el presidente serbio, Boris Tadic.

De lo contrario, amenazó con congelar el diálogo con el gobierno de Kosovo mediado por la Unión Europea (UE). Los extremistas serbios quemaron el paso de Jarinje y desde entonces la KFOR asumió el control y declaró la zona como área militar.

Mientras, en la noche de ayer, la minoría serbia en el norte de Kosovo ganó una seria prueba de fuerza a las fuerzas internacionales: los soldados de la KFOR se retiraron del bloqueo instalado en la localidad de Rudare, al norte de Mitrovica, sin que se cumpliese el ultimátum que habían dado hasta las 16:00 horas para que los manifestantes serbios se retiraran.

Hoy sólo circulaban dos vehículos blindados de la KFOR para filmar a los manifestantes en las barricadas.

El comandante en jefe de la KFOR, Erhard Bühler, dijo que retiró los soldados «por última vez», en una decisión que fue tomada pensando en los ciudadanos, según explicó a la televisión kosovar. Y aseguró que la próxima vez empleará la fuerza para retirar el bloqueo. Cientos de serbios seguían bloqueando hoy la carretera de tránsito desde su bastión, Mitrovica, en dirección al norte, Serbia.

Las afirmaciones de la KFOR de que se había acordado con ellos la retirada de los obstáculos fue desmentida por el ministro serbio para Kosovo Goran Bogdanovic y el negociador jefe Borislav Stefanovic, que dijeron que mantendrán el bloqueo hasta que se cumplan las exigencias serbias. «Hoy decidí distanciarme del uso de la fuerza», dijo el comandante de la KFOR.

«Me he decidido en favor de los ciudadanos, porque sé que se han mezclado estructuras radicales y extremistas entre los ciudadanos, que incluso están armadas», explicó.

Independientemente de ello, los solados de la KFOR seguirán defendiendo la libertad de movimientos, anunció el militar sin ofrecer más detalles.

Pristina/Belgrado, DPA