RABAT — El rey Mohamed VI de Marruecos llamó a elegir rápidamente un nuevo Parlamento para nombrar un nuevo primer ministro, que con la nueva Constitución tendrá mayores poderes que hasta ahora, en el discurso del trono pronunciado este sábado en Tánger, al norte del país.
«Es importante comenzar por la elección de una nueva Cámara de Representantes (…) para que se pueda nombrar un primer ministro perteneciente al partido que gane las elecciones», dijo el monarca en su discurso.
En el discurso, el rey de Marruecos dijo que había que evitar cualquier «dilación que pueda hipotecar la dinámica de confianza y dilapidar las oportunidades que ofrece la nueva reforma». El rey se refería a la reforma constitucional aprobada por referéndum el 1 de julio pasado, con el 98% de los votos de los marroquíes, que refuerza los poderes del primer ministro.
El soberano, que realizó el discurso en el palacio de Marchan de Tánger acompañado por su hermano menor, el príncipe Mulay Rachid, insistió en su deseo de que próximamente se forme «un nuevo gobierno nacido de una mayoría parlamentaria solidaria y homogénea». Dirigíendose a los partidos políticos, el monarca les conminó a «redoblar esfuerzos para favorecer la reconciliación de los ciudadanos, sobre todo de los jóvenes, con la acción política».
En su discurso, Mohamed VI también se mostró favorable a la reapertura de la frontera terrestre con Argelia y al establecimiento de una «nueva dinámica» en las relaciones entre los dos vecinos «para solucionar todos los problemas en suspenso, un preludio hacia una normalización total de las relaciones bilaterales (…) incluida la reapertura de las fronteras terrestres.
La frontera terrestre entre Marruecos y Argelia se cerró en 1994 tras un atentado islamista en Marrakech (sur de Marruecos) que Rabat imputó a los servicios secretos argelinos. «Esta iniciativa excluye todo inmovilismo u ostracismo incompatible con las relaciones de buena vecindad, el imperativo de integración magrebí y con las expectativas de la comunidad internacional y de nuestro espacio regional», subrayó.
En un mensaje dirigido a Mohamed VI, el presidente argelino Abdelaziz Buteflika saludó este sábado la adopción de una nueva Constitución y las reformas que «usted ha emprendido para llevar a su país a la vía del cambio democrático, de la participación colectiva, de la gobernanza». En los últimos meses, Rabat y Argel han intercambiado visitas ministeriales, mostrando una rebaja de las tensiones entre ambos países, dañadas durante mucho tiempo por el conflicto no resuelto del Sáhara Occidental.
Esta ex colonia española fue anexionada por Marruecos en 1975 y Rabat propone a los saharauis un estatuto de autonomía bajo su soberanía. El Frente Polisario, apoyado por Argel, reclama un referéndum de autodeterminación bajo el auspicio de la ONU, que debería dar a los saharauis la posibilidad de elegir entre la independencia, la autonomía bajo soberanía marroquí o su adhesión a Marruecos.
Por Omar Brusky (AFP)