Los médicos forenses que realizaron la autopsia de Antonia, la beba de tres meses cuya muerte provocó la manifestación de 2.000 personas, determinaron que falleció como consecuencia de un broncoaspiración y que no presenta signos de haber sido agredida.
Los médicos forenses que realizaron la autopsia de Antonia, la beba de tres meses cuya muerte provocó la manifestación de 2.000 personas en la localidad bonaerense de Ayacucho, determinaron que falleció como consecuencia de un broncoaspiración y que no presenta signos de haber sido agredida. Su madre había dicho que dos delincuentes ingresaron a su casa con fines de robo, se alteraron con el llanto de la nena y la asfixiaron con una frazada, el miércoles.
Los policías que acudieron al lugar corrobraron que ninguno de los accesos a la vivienda había sido violentado y que no faltaba ningún objeto de valor. Con esa información, más la aportada por los forenses, los investigadores dudan de la versión de la madre y creen que pudo haberse tratado de un caso de negligencia.
“Sufrió una broncoaspiración, algo muy común en los niños. No existió una asfixia mecánica y no hay lesiones violentas”, aseguraron los peritos que trabajan bajo las órdenes del fiscal de Dolores, Diego Bensi. Sostienen que Antonia se atragantó con su propio vómito y que eso le provocó la muerte. Esta hipótesis se fundamenta con la declaración de la madre de la beba, quien contó a la policía cuando denunció el hecho que le había dado de amamantar a Antonia, momentos antes de su muerte, y que la había dejado acostada mientras ella se duchaba. Hallaron restos de vómito en su moisés.
Fuente: La Razón