La perito que realizó los estudios de ADN dijo que no se sabe la fecha de los rastros. “Pueden tener muchos años”, aseguró.
La perito que realizó los estudios genéticos en la causa por el asesinato de María Marta García Belsunce aseguró que no se puede determinar si las manchas de sangre encontradas en la casa de la víctima corresponden al día del crimen. Se trata de María Mercedes Lojo, jefa del laboratorio de ADN de la Asesoría Pericial de la Suprema Corte bonaerense, quien declaró ayer en una nueva jornada del juicio por encubrimiento.
Lojo ratificó que en algunas muestras recolectadas en la vivienda del country Carmel de Pilar se encontraron perfiles genéticos de al menos dos hombres y una mujer que no es María Marta. El problema es que no puede precisar de cuándo son esas manchas. “No se puede hablar de temporalidad en ningún caso. Si una persona se lastima y se le cae una gota de sangre, esa mancha puede permanecer por años”, dijo.
La genetista también remarcó las dificultades que presentaba esta causa porque el levantamiento de rastros se hizo “en el lugar del hecho pero no en la escena del crimen”, ya que se comenzó a investigar varios días después. “En una escena del crimen uno tiene una visión de lo que sucedió: observa la posición del cadáver, dónde están las manchas y así puede hacerse una reconstrucción. El lugar del hecho es donde pasó todo. Eso es lo que hay en este caso: no existe más la escena del asesinato”, explicó.
Los defensores de los familiares se apoyaban en las pruebas de ADN para sostener la inocencia de sus clientes, ya que todos los cotejos dieron negativo. Lojo relativizó esta idea. “Se ha instalado una creencia de que el ADN resuelve los casos y no es así. Sólo aporta información que será relevante o no en el contexto de la causa”, señaló. Luego aseguró que una contaminación de la escena con sangre “sólo se hace en las novelas”.
Fuente: La Razón