En la actualidad es común que niños y preadolescentes insistan en abril un perfil en las redes sociales como Facebook y Twitter, y si bien muchos lo logran, los profesionales desaconsejan esta posibilidad si la interacción en la Web no se realiza bajo estricto control de algún adulto . Las malas intenciones de ciertas personas, la exposición a contenidos no aptos y el posteo de información sensible sobre la familia son algunos de los riesgos que señalaron psicólogos y educadores en diálogo con Info Región. Desde la net, sin embargo, los mentores de los cyber espacios sostienen que no es necesario denegarles el acceso, si existe la vigilancia.
“Quiero un perfil de Facebook”, es la frase que muchos padres escuchan en la era de la interacción cibernauta, cuando las redes sociales como Facebook o Twitter ocupan un lugar de privilegio en el tiempo de ocio de la mayoría de los adultos. La duda se genera cuando la exigencia sale de boca de los más pequeños, que desde edades cada vez más tempranas pugnan por un espacio en la comunidad virtual.
Y ese anhelo, para muchos chicos es una realidad, porque basta recorrer la Web para ver perfiles donde el protagonista aún no alcanza la adolescencia. Compañeros de colegio, amigos del barrio o del club parecen encontrarse hoy en el intangible espacio de la net como antes los hacían en la esquina o en la vereda, pero mezclados, claro en una inmensa comunidad, tan plural como la vida misma.
La pregunta que asalta a muchos progenitores entonces, es si es correcto o no que un niño pueda incursionar en los hábitos del chat o el face, y las respuestas son disímiles: mientras psicólogos y educadores remarcan los peligros que pueden valerse de la inocencia, desde el cyber espacio sostienen que no es necesario negarles el acceso a las delicias de las nuevas tecnologías, si media un control adulto “continuo y responsable”.
“Los padres tienen que ser conscientes del mundo que hay en la red y que rodeará a sus hijos. Quizás en una determinada edad, como en la adolescencia, los chicos ya se saben a manejar, pero en los más chicos esto se transforma sin dudas en un problemas si no controlan las actividades de sus hijos, las páginas a las que acceden y los sitios por dónde navegan”, señaló a este medio la psicóloga Andrea Abraham (MN 40359001).
“No creo que el uso de las redes sociales favorezca en nada a los niños, sólo podrían ser útiles para tener más conocimiento sobre tecnologías, y quizás a integrarse en grupos si es que sus amigos acceden a las redes sociales; pero la verdad es que hay muchos comentarios y personas perversas en la red. No deberían ni siquiera tener Facebook a tempranas edades”, agregó.
En el mismo, la psicóloga especialista en los niños y adolescentes Sandra Castillo manifestó en diálogo con Info Región que “no es conveniente” que los más chicos tengan acceso a las redes sociales, aunque recalcó que esta decisión es algo “exclusivo de los padres”.
“Los padres tienen que tener ciertos cuidados al dejar que los chicos entre 7 y 12 años estén en la computadora. Es responsabilidad pura y exclusiva de ellos, ya que saben qué es lo que se puede encontrar en las redes sociales y con qué facilidad pueden los chicos entenderlas en muy poco tiempo”, indicó.
Desde la otra vereda, hay quienes sostienen que la incursión en redes sociales es hoy por hoy casi un hábito en la mayoría de la gente, y que no es necesario dejar a los niños fuera de las posibilidades que ofrece la net si se los controla y se los acompaña en el proceso de utilizarla.
“Como enseñanza es un método espectacular, ya que se puede sociabilizar, generar proyectos e ideas nuevas, jugar, chatear con amigos, estudiar e informarse, entre otras cosas”, defendió Leandro Zanoni, uno de los mentores del espacio e-blog.
Abraham, sin embargo, insistió en que ganan las desventajas: “Son varias y tienen que ver con la subida de información sensible que influya en la seguridad de la familia o de ellos mismos, con los peligros que incluye la red social y la inseguridad que los rodea, así como las malas enseñanzas”, señaló.
En este marco, Zanoni admitió que uno de los riesgos es que algunos adultos no sepan el funcionamiento de estos espacios, hecho que les dificultaría el control. En eso, parece, los chicos sacan ventaja, y entonces los papeles podrían invertirse de manera peligrosa.
“El problema mayor radica en que hay padres que no saben de la existencia ni cómo se usa el Facebook, el Twitter o el Youtube, entonces no pueden controlar. Muchas veces los chicos saben más que los padres y eso es lo que hay que tratar de evitar, pero lo más práctico sería que se capaciten y que aprendan a utilizar estas herramientas”, concluyó el especialista.
Fuente: InfoRegión