En medio del escándalo por la salida de Sergio Schoklender de la Fundación de Madres de Plaza de Mayo, fuentes de la AFIP señalaron que a los trabajadores de las obras iniciadas por la institución no se les hacen los aportes retenidos en concepto de jubilación, obra social y cuota sindical, lo que equivale a un monto entre 400 y 600 pesos mensuales por persona.
Según el diario Clarín, en Santa Sylvina, una pequeña localidad ubicada al sudoeste de la provincia del Chaco se contrataron unos 200 empleados pero no existen recibos sobre los aportes.
Fuentes con acceso al entorno de Schoklender denunciaron ante Clarín que la maniobra se repite en otros puntos del país . Además de Chaco, el plan Sueños Compartidos de la Fundación está presente en la ciudad de Buenos Aires, en los partidos bonaerenses de Almirante Brown, Ezeiza, Tigre, y en las provincias de Santiago del Estero, Misiones, Salta, Santa Fe y Río Negro.
Según pudo saber este diario de fuentes de la AFIP, donde ya se analizan varias denuncias, entre los perjudicados también hay empleados de la Fundación de la Madres , donde trabajan más de 5 mil personas.
En la obra de Santa Sylvina tampoco se está cumpliendo con el aporte al Fondo de Desempleo . “Es un 12% que se deposita en una cuenta especial a nombre de cada empleado. Cuando se lo despide se le da ese dinero. Esto reemplaza la indemnización por antigüedad de los empleados comunes”, explicó el contador Fernando Greco.
“A los empleados se les hacen todos los descuentos, pero la retención no es depositada ante la AFIP . La patronal siempre es la Fundación de las Madres, con domicilio en Hipólito Yrigoyen 1522”, le dijo a Clarín un abogado que asesoró a un grupo de obreros. La deuda con ellos en el rubro “Aportes de la Seguridad Social” supera los doce meses , pero ninguno se animó a reclamar. “Tienen miedo de quedarse sin trabajo. Llegó gente desde Resistencia y los amenazó”, apuntó el letrado desde Villa Angela, una localidad cercana a Santa Sylvina.
Con los datos personales de los empleados, Clarín comprobó que también hay deudas con los aportes de la obra social . Si todo esto se confirma, podría tratarse de una retención indebida, un delito previsto en la Ley Penal Tributaria (24.769) y que tiene una pena de entre dos y seis años de cárcel.
Ante una consulta de Clarín , Schoklender justificó las irregularidades. “Presenté un amparo e informé que mientras no se adecuaran los precios (del metro cuadrado) no había forma de regularizar esa situación”, dijo.
Pero la deuda ya tuvo efectos concretos sobre la vida cotidiana de muchos de los obreros. “Uno de mis clientes que figura en la categoría “ayudante de albañil” tuvo que operarse de peritonitis el año pasado y como no le pagaron la obra social puso plata de su bolsillo”, le contó ayer a Clarín otro abogado de Santa Sylvina.
El caso más reconocido en el pueblo es el de un obrero que tuvo que pagar con su dinero un tratamiento por un problema en la columna. Finalmente se recuperó y volvió a trabajar pero lo terminaron despidiendo. Sus compañeros hicieron una protesta durante dos días. La respuesta de los encargados de la obra fue un despido masivo.