La Cámara Nacional de Casación Penal resolverá el próximo jueves si avala o no la decisión de extraer sin consentimiento muestras de sangre o saliva a Marcela y Felipe, los hijos adoptivos de la directora del diario Clarín, Ernestina Herrera de Noble, para determinar si fueron apropiados durante la dictadura militar.
El fiscal Raúl Plée consideró que “es la última posibilidad que tiene el Estado” para hacer cesar el supuesto delito. Las Abuelas de Plaza de Mayo y familias que buscan a sus nietos robados, coincidieron en el reclamo.
Los camaristas de la sala II del máximo tribunal penal del país Raúl Madueño, Luis García y Guillermo Yacobucci escucharon ayer los argumentos de la apelación de los abogados de los hermanos Noble Herrera, y los de quienes los rechazaron, tras lo cual anunció la resolución para el jueves próximo, 2 de junio, a las 12.
De todas formas, los involucrados descuentan que cualquier decisión será recurrida ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación, como anunciaron todas las partes.
Los abogados de los herederos de Clarín, Alejandro Carrió y Roxana Piña, pidieron que se revoque la decisión de la jueza federal de San Martín, Sandra Arroyo Salgado, que ordenó la toma de muestras de sangre, saliva o cabellos “con o sin consentimiento” de las víctimas. Ese fallo fue ratificado por la Cámara Federal de San Martín, y apunta a obtener el ADN y cruzarlo con todas las muestras existentes o de futuro almacenamiento en el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG).
Los abogados argumentaron que los hermanos se oponen a la extracción compulsiva por ser “inconstitucional” y “violatoria de su derecho a la autonomía”, y que estarían eventualmente obligados a aportar con los resultados pruebas que podrían incriminar a la persona a quien “aman”.
El fiscal Plée se manifestó a favor de rechazar la apelación y ordenar el estudio de histocompatibilidad dispuesto en diciembre pasado.
El abogado de Abuelas, Alan Iud, consideró que “hay sobrados elementos” para sospechar que Felipe y Marcela son “hijos biológicos de desaparecidos”.
Fuente: El Argentino